Una vez más, la Navidad está a la vuelta de la esquina. Y una vez más regresa el eterno dilema sobre cómo pasar estas fechas de una manera increíble e inolvidable. Si estás cansado de las reuniones familiares alrededor del árbol y lo que te apetece es tener una Navidad diferente (ya sea solo o acompañado) en XY te contamos cómo hacerlo. ¡Toma nota de los lugares más increíbles para recibir al Año Nuevo!

 

Rovaniemi

Fuente: Wikimedia

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Nuestras propuestas no podían empezar por otro lado que no fuera la visita al pueblo del mismísimo Santa Claus. En contra de lo que la gran mayoría de la gente piensa, Santa Claus no vive en el Polo Norte, sino en este pequeño pueblo de Laponia, justo en el límite del Círculo Polar Ártico. La localidad se autoproclamó hace un par de años como la residencia oficial de este legendario personaje y desde el año 2000 se ha convertido en la atracción de mayor importancia entorno a la figura de Papá Noel de todo el mundo. La aldea de Santa, la Santa Village, puede visitarse cualquier día del año (sí, hasta en verano) y cuenta con innumerables actividades: excursiones a los talleres de trabajo y a la increíble oficina de correos, así como la posibilidad de participar en el programa de televisión del propio Viejito Pascuero. Sí, has leído bien. Papá Noel tiene su propia cadena de televisión. Pero sin duda lo más interesante es sentarse en su regazo para pedirle todo aquello que queremos para la próxima Navidad. No te tortures, te aseguramos que no serás el único adulto que lo haga. ¿Con quién pasar una mejor Navidad que con el mismísimo Papá Noel?

 

 

Alemania

Si lo que te apasionan son las compras navideñas, aquí podrás disfrutar como nunca. Alemania es famosa por sus mercadillos navideños; de hecho fue en este país donde estos mercados vieron la luz allá por el siglo XV. El más antiguo es el que se celebra en Dresde cada mes de diciembre desde 1436. El Striezelmarkt, que así se llama en alemán, inunda las calles de la toda la ciudad con sus aromas, luces, colores y, sobre todo, su espíritu navideño. El gran fuerte de este mercado es su gran apuesta gastronómica entre la que destaca la degustación del stollen, un dulce típico de estas fechas y que tiene su origen en la ciudad.

Si viajas al este del país no puedes perderte los mercados de Berlín. La capital alemana acoge más de 60 mercados navideños entre los que destacan el de Spandau, Gendarmenmarkt y los de Postdam.

Si al final acabas empachado de tantas compras y quieres hacer un poco de turismo, puedes aprovechar tu viaje al país germano para visitar el que está considerado como el casino más bonito del mundo. En plena Selva Negra, en la ciudad de Baden-Baden se encuentra un imponente casino con un estilo arquitectónico muy similar al del Palacio de Versalles. Con impresionantes lámparas y vidrieras, este casino que se remonta al siglo XIX. Aunque permaneció cerrado durante un tiempo, en 1950 se reabrieron sus puertas y desde entonces no han dejado de pasar personajes ilustres por sus salas. De hecho, se dice que Dostoievski se inspiró en este casino para escribir su famosa obra El jugador. Seguro que hasta el mismísimo Julio César, apasionado también del juego, habría cedido su Imperio con tal de poder pisar este hermoso casino.

 

Australia

Fuente: Flickr

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Si lo que buscas es ir huir del frío en esta época, Oceanía es la mejor opción. Las celebraciones navideñas de esta parte del mundo nada tienen que envidiarle en glamour a las de París, Roma o Londres. La única diferencia es que mientras en las capitales europeas el frío y la nieve son los protagonistas, en Australia se disfrutan temperaturas que oscilan entre los 25 y los 38 grados centígrados. Con una temperatura tan agradable, no es de extrañar que Papá Noel decida cambiar el trineo por una tabla de surf. De hecho, esta tradición ya ha dado el salto a otras partes del mundo.

Junto al descanso en la playa disfrutando de los rayos del sol, los australianos aprovechan estas fechas para acudir al tradicional Carols by Candlelight (Villancicos a la luz de las velas) que se celebra de manera multitudinaria en los diferentes parques y estadios deportivos de toda Australia. Ya sea en un parque, un jardín o la playa, la velada termina con un picnic donde el jamón y el marisco nunca fallan.

 

Brasil

Este es otro destino cálido que te sorprenderá con sus tradiciones. El mar es un elemento importantísimo en la Navidad brasileña. La noche de fin de año, las preciosas playas de Ipanema y Copacabana cubren su cielo con un auténtico festival pirotécnico. Junto a los fuegos artificiales, en Copacabana las filhas do Santo lanzan al mar pequeños barcos portadores de flores, velas y regalos para la Diosa de los Mares, Yemanjá. Si la marea se los lleva, es que la diosa bendice el año que está por llegar. Esta misma deidad también otorga sus bendiciones a los habitantes de Salvador de Bahía, quienes celebran el año nuevo vestidos de blanco.

Además de estas tradiciones, también destaca la construcción de un árbol navideño gigante en Río de Janeiro.

 

Como ven, les hemos propuesto cuatro posibilidades alternativas para pasar una Navidad diferente. Pero ya sea con calor o con frío, lo importante es disfrutar de estas fechas en la mejor manera posible: ¡Disfrutando! Ho ho ho.