A veces uno se llena de planes. Ideas, sueños y proyectos definidos hasta en los más mínimos detalles, previendo todo lo que puede llegar a pasar. Así, muchas veces postergamos compras y visitas al médico. O a veces aprovechamos esa oferta tentadora de la aerolínea y compramos pasajes con mucha anticipación porque “ya poh… ¿Qué puede pasar si viajamos en unos 7 meses más?”.

Bueno… puede pasar que tu pareja quede embarazada…

Estamos todos de acuerdo que el embarazo está bastante lejos de ser una enfermedad. Es una condición bella, eventualmente delicada, pero que bajo condiciones controladas permite que una mujer haga una vida bastante normal (si con “normal” intentamos hacer la vista gorda al cansancio, los pies hinchados, las nauseas y algunos antojos esporádicos).

Así que tranquilo, no tienes por qué vender los pasajes y esas vacaciones no tienen que esperar a varios meses después del parto. Puedes llevar a tu chica y futuro [email protected] si tienes en cuenta estos consejos.

1 Conversa con tu chica. Coméntale tus miedos, si los tienes, y pregúntale si tiene temor o algunas dudas respecto al viaje. Lo mejor es evitar esconder esos nervios (normales, por lo demás) de enfrentar un vuelo con un ser en el vientre. La comunicación es clave. No se te ocurra por ningún motivo hacer un comentario sobre cómo esto arruina tus planes porque, te tengo novedades, tu fuiste parte del asunto todo momento :).

2 Hablen con el ginecólogo. Evalúen cuál es el mejor momento para viajar y cuándo debería considerarse poco conveniente subirse a un avión para volar por varias horas. No todas las mujeres son iguales, ni todos los embarazos son iguales para la misma mujer, por lo que la evaluación constante de un especialista es vital para tomar la decisión de embarcarse o mejor quedarse en tierra. De hecho, aunque esto te ponga nervioso: no van a saberlo hasta unos días antes del viaje, ya que es necesario un control con el especialista antes del viaje.

3 Adquiere un seguro de salud en viaje. No sacas nada con ahorrar y poner en riesgo a tu chica por un par de dólares más. Guarda esa plata que pensabas usar para el perfume del Duty Free y adquiere un seguro de salud para ella y uno para ti. Te sorprendería lo caro que es enfrentar una enfermedad en el extranjero y lo útil que es contar con asistencia cuando no conoces a nadie en el destino de tus vacaciones. Atento: no todos los seguros de viaje aseguran mujeres en estados avanzados de embarazo, pero algunas sí. Averigua cuál permite asegurarla.

3 Pregunta en la aerolínea. Averigua hasta qué mes de gestación permiten el viaje de una mujer embarazada. Algunas empresas tienen como fecha límite la semana 28 de gestación, pero conviene preguntar. Para tu tranquilidad, varias aerolíneas son muy abiertas al respecto: algunas permiten viajar incluso hasta una semana antes de la fecha de parto, pero son recomendaciones y no obligaciones. Antes de volar, soliciten al ginecólogo un certificado que indique en qué semana del embarazo se encuentra y cuál es el estado de salud de la futura madre. Y si puedes elegir el asiento, trata de que sea en un lugar cómodo, que le permita a tu chica un rápido acceso al baño o le sea fácil estirar los pies (por ejemplo, en el sector donde están las puertas de emergencia).

5 Arriba del avión. Preocúpate de que tu chica se hidrate bien bebiendo agua. Es conveniente además que cada cierto rato se levante, por muy buena que esté la película, a caminar un poco por el pasillo de la aeronave, ya que esto permite activar la circulación. Y, por supuesto, que la futura mamá duerma lo máximo que pueda, aunque sea incómodo.