FICHA DEL VIAJE
Grupo familiar: Padre, Madre, Hija de 1 año 6 meses
Días de Alojamiento: 8 noches
Habitación: 2726
Cantidad de Camas: 1 más una cuna
Horario de Check-In: 13:00 horas
Horario de Check-Out: 14:00 horas

 

EL HOTEL

El Quetzal es parte de un complejo de dos hoteles 5 estrellas del grupo español Iberostar. Junto a su hermano, el Tucán, se encuentran al interior del fraccionamiento hotelero PlayaCar, en Playa del Carmen, a unos pocos minutos del centro de la ciudad y alrededor de 45-60 minutos del aeropuerto de Cancún.

IMG_3349_resultAl igual que muchos hoteles de esta zona, presta un servicio all inclusive con todo lo que esto significa. Es decir, además de contar con todas las comidas y bebidas nacionales incluidas, tiene todas las comodidades para el relajo más absoluto de quienes van a descansar a las playas de la Riviera Maya.

Posee una enorme piscina con todo tipo de profundidades, incluyendo una especie de alberca con hidromasajes en el medio. Las reposeras están en torno a toda la piscina y posee algunos espacios techados y con colchonetas cada ciertos metros, ideal para que una familia entera se acomode durante todo el día.

Por supuesto, hay tres piscinas más:

  • El swim bar “La Cascada” solo para adultos, con una bella caída de agua y aislada del resto de las albercas
  • Una piscina para deportes acuáticos como el waterpolo y el voleibol
  • Una otra es una redonda y baja de uso exclusivo para el Club de Lucy, la guardería donde puedes llevar a tus hijos para que se entretengan realizando actividades especiales.

La oferta culinaria del Quetzal y el Tucán es variada. Ambos hoteles están a poca distancia, por lo que comparten los restaurantes temáticos de comida japonesa, tropical, italiana, mexicana y el de carnes (atención, tienen dresscodes). Además, cada uno de los hoteles cuenta con su propio buffet, aunque es el Restaurante Cozumel el que tiene mayor cantidad de trabajo ya que está abierto las 24 horas: Desayuno continental de 04:00 a 06:45; desayuno bufet de 07:00 a 10:00 horas; almuerzo de 13:00 a 15:00 horas; cena de 18:30 a 22:00 horas y snacks nocturnos de 23:00 a 04:00 horas.

Complementan la tradicional oferta “todo incluido” las tiendas de recuerdos, fotografías y habanos, el teatro con espectáculos todos los días (Bar Theatre La Plaza), las actividades de entretención a cargo de un equipo de animadores y algunas ferias que se instalan durante la semana a vender artesanía. También está la discotheque “La Máscara”, el siempre útil restaurante de snacks al borde de la playa (Restaurante Palapa Uxmal) y el necesario bar de playa (Beach Bar El Kiosco).

Además, existen dos cibercentros con computadores que puedes arrendar y puedes contar con WiFi en tu habitación por un costo relativamente conveniente.

LA EXPERIENCIA

Llegamos a Iberostar Quetzal provenientes desde Santiago de Chile, con un paso por el aeropuerto de Ciudad de México. Nos recibieron con jugos muy helados, bastante necesarios dado que llegamos al lobby alrededor de las 13:00 horas con un calor veraniego impresionante.

IMG_3383_resultEl proceso de check-in fue medianamente expedito, aunque nos encontramos con una sorpresa: las habitaciones no estaban listas. Lamentable ya que lo único que un viajero espera cuando llega a un hotel es que la habitación lo esté esperando para ducharse y luego ir a comer.

Nos dieron las llaves de la habitación 2726 y de ahí en adelante todo empezó a funcionar bien. La pieza era espaciosa y colorida, con una cama grande, ducha de pie sin tina, frigobar, sistema de televisión por cable y un balcón desde el que se podía escuchar la caída de agua donde estaban los flamencos. El aire acondicionado funcionaba perfecto y mantenía el lugar fresco, pero a temperatura agradable. Cada mañana teníamos la visita de un pavo real que se posaba en el balcón, algo que disfrutaba bastante nuestra hija de 1 año y medio.

La atención del hotel fue siempre colaborativa. Solicitamos una cuna para que nuestra hija durmiera más cómoda y nos facilitaron una rápidamente. A un par de días de habernos acomodado en el hotel, una gran cesta de frutas llegó a nuestra puerta como cortesía.

El personal del hotel tuvo siempre una buena disposición. Salvo excepciones, algo distantes y serios, pero siempre respetuosos y dispuestos a colaborar en la comodidad. Mención aparte para Rebecca, una chica alemana a cargo de Servicio al Cliente, que fue extraordinariamente agradable y colaborativa con nosotros (y especialmente cariñosa con nuestra hija).

La infraestructura del hotel es digna de llevar las 5 estrellas. Todo limpio, cuidado, bien pintado y protegido. Los paisajistas hicieron un tremendo trabajo con los jardines del recinto, aunque el toque especial lo da un hermoso bosque tropical poblado de animales, frondoso y húmedo, que da esa sensación tan única de contacto con la naturaleza. Dentro de este bosque se encuentra uno de los puntos donde puedes tomar un relajante masaje.

Uno de los puntos altos en materia culinaria es el restaurante La Hacienda donde pudimos degustar la espectacular comida mexicana, inagotable fuente de creatividad en sabores, colores y aromas. Aunque, como en todos los all inclusive, al tercer día comienzas a cansarte del menú buffet, siempre encontré refugio en los tacos servidos en el restaurante Cozumel y en especial en ese ají solo para valientes, ideal para gritar como mariachi: el chile habanero.

El hotel cuenta con un servicio especial que permite a los pasajeros poder usar la habitación unas horas más por un costo bastante conveniente, de manera de no estar apurado para hacer check out. Probablemente fue esa la razón que impidió poder acomodarnos cuando llegamos, pero fue de mucha utilidad antes de dejar Playa del Carmen para viajar de regreso.

EN RESUMEN

Lo mejor: El bosque tropical que hay entre las habitaciones y la piscina. Dan ganas de perderse definitivamente en ese verde interminable. Mención especial para los tacos del Restaurante Cozumel. El Restaurant “La Hacienda”.

Lo bueno: La atención de los trabajadores del hotel. Las habitaciones, espaciosas y bien equipadas.

Lo mejorable: ¿Habrá una forma de enfriar un poco la piscina en la tarde? En pleno verano, parece una tina de hidromasaje por lo caliente que está el agua.

 

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VIDEO: UN PASEO POR LAS INSTALACIONES