Si vives en el hemisferio sur es un buen momento para empezar a planificar tus vacaciones. Ahora, si quieres tener unas vacaciones inolvidables, lo primero que debes considerar es hospedar en un hotel a la altura.

Mohammed Al-Malahim es un hombre de 64 años que vive en Jordania y que es dueño de un hotel alucinante. Según él, de hecho, se trataría del hotel más pequeño del mundo: un Volkswagen escarabajo completamente destripado, que está montado sobre cuatro piedras y que abrió sus puertas (como residencia temporal, se entiende) en el año 2011.

Lo más llamativo es esto: los huéspedes pagan USD 75 diarios por pasar la noche en este vehículo que tiene su interior adornado con sábanas y cojines bordados a mano. Por supuesto, antes de irse a dormir, los pasajeros deben registrarse en el lobby, que es ni más ni menos que una cueva aledaña que sirve además como comedor y tienda de recuerdos.

Al-Malahim prepara las comidas de los huéspedes y las sirve en el lobby. Su idea detrás del proyecto era colocar esa zona de Jordania en el mapa turístico, ya que la gente solía pasar por alto lo que, para él, es uno de los paisajes más bellos de la región.

La gente ha reaccionado de manera muy positiva a este hotel y se han encargado de mostrarlo en las redes sociales.