Es pleno invierno en el hemisferio sur y el frío ya se hace insorportable. Es cierto que la primavera está a la vuelta de la esquina, pero aún quedan días grises por vivir. Y la playa, bueno: será linda y todo, pero meter los pies en esta época es un desafío digno de quienes escaparon de Alcatraz nadando.

A pesar de lo maltrecho que está, este planeta todavía nos guarda refugios para pasar los vendavales, los del clima y los de la vida. En el hemisferio norte, hay un lugar particularmente bello que nos permite maravillarnos con la geografía loca, pero también nos da la ocasión de lanzarnos al disfrute y al gozo, que es lo único realmente importante de estar vivos. Su nombre: Playa Escondida.

Se trata de una playa que está literalmente en un agujero bajo la tierra y a la cual debes llegar nadando a través de un túnel. Por efecto de la erosión y de otras fuerzas quizás mágicas, encontrarás un bello paraje de arena bañada en agua cristalina. Lo más cercano al paraíso.

Este lugar está en Islas Marietas, zona que fue declarada Reserva de la Biósfera en el año 2008 y gracias a lo cual están celosamente protegidas. Nadie vive en este sector que está frente a la costa de Punta de Mita, por lo cual deberás contratar en esta ciudad un servicio de turismo autorizado.

La playa está cerca de Guadalajara y Puerto Vallarta, capital y principal balnerario del estado de Jalisco, respectivamente. En esta zona podrás además ver tortugas marinas, mantarayas y delfines en la temporada de diciembre a marzo.

Pero basta de texto… Convéncete con estas imágenes de personas que ya visitaron el lugar: