Nunca he estado en un crucero. La idea de encerrarme en una embarcación, con miles de personas y sin escapatoria me suena más a una pesadilla que a un viaje de placer. Sin embargo, reconozco que hay compañías que se esfuerzan creando tentaciones difíciles de resistir.

Una de ellas es Norwegian Cruise Line, la cual acaba de presentar al nuevo miembro de su flota: el Norwegian Joy.

¿Su gracia? Además de tener un pabellón con realidad virtual, tiendas exclusivas para hacer compras y un parque acuático, puso una fenomenal pista de Go-Kart Ferrari en su azotea.

Igualita a la que quiero en el patio de la casa que no tengo.

El circuito es totalmente gratuito para los pasajeros acomodados en las habitaciones más caras del crucero (obvio), mientras que el resto de los mortales deberá pagar una entrada y hacer fila. Pobres.

Otra información importante, antes de considerar viajar, es que este crucero para 3.850 personas -que pesa 3,6 veces más que el Titanic, por si buscabas la comparación-, ha sido creado solo para recorrer las costas de China, con salidas desde Shanghai y Tianjin.

Justo al otro lado del mundo.