Sabemos, maestros, que varios de ustedes en este momento fruncen el ceño o levantan la ceja al ver la palabra espumante al lado de campeón, habrá varios que incluso pensarán que no es un trago para machitos. Sin embargo, los números no mienten: el espumante pareciera ser una especie de placer culpable.

Según un estudio de Sensus -marca de espumante-, un 18% de los chilenos ha tomado este burbujeante y refrescante licor. Y a la hora de dividir las aguas entre hombres y mujeres, oh sorpresa: el 20% de los hombres reconoce haberlo bebido en el último mes, mientras que en las mujeres la cifra solo llega al 16%.

Sensus

Ahora que viene el verano, el espumante vuelve a ponerse de moda y ante toda esta evidencia, Patricio Azócar, enólogo de Capel elaboró una lista de consejos para disfrutarlo como un experto. O como un campeón:

  • La copa: La ideal es una tipo flauta. No es recomendable la copa champañera plana, dice, porque se pierde la burbuja -elemento central- de manera muy rápida. Al limpiar las copas no se usa detergente, porque eso eventualmente podría afectar al licor.
  • ¿Cómo servirlo? En dos tiempos. Primero se llena hasta al borde, dejando que las burbujas tomen su lugar. Cuando baja hasta la mitad de la copa, se sirve por segunda vez. La botella debe estar inclinada y la copa no debe estar ni fría ni caliente.
  • ¿Cómo reconocer un buen burbujeante? Las burbujas finas y un anillo perfecto de estas en la parte superior de la copa, que dura por bastante tiempo, son señales de buena calidad. La burbuja gruesa, en tanto, se va rápidamente y recibirá los pulgares hacia abajo.
  • La temperatura idea. El espumante debe estar frío (7ªC). Más frío pierde aroma y da una mala sensación en la boca. Si es más caliente, las burbujas se expanden y explotan en la boca.
  • Maridajes: Van con todo, incluso un asado, pero lo ideal es beber brut con mariscos y pescados, los rosé con frutas, los demi sec con postres y los moscatos con tortas.