Este 8 de febrero se celebra el Día Nacional de la Piscola.

Uno puede debatir en torno al origen del pisco: ¿Es chileno o es peruano? Pero para que entrar en discusiones inútiles. Lo único claro es que la piscola es chilena y como tal merece una fiesta.

Por cierto, hay diferentes tipos de piscola. Para Rodrigo Bauzá, gerente general de pisco Bauzá, la dosis correcta incluye un tercio del destilado -ojalá de 40º- en un vaso con hielo y el resto con bebida cola

 “Esta fórmula asegura una preparación equilibrada, donde se garantiza disfrutar de su sabor 100%”

Obviamente, no es la única forma de servir una piscola. Todo dependerá del gusto. Aquí un repaso:

  • CABEZONA O TECITO

Dos tercios de pisco (o más) y un tercio de bebida cola (o menos), más hielo. En realidad, aquí la bebida funciona como una excusa, para decir que no eres un borracho y darle un tonito bronceado al vaso. Con dos de esas somos capaces de encontrar belleza incluso en el Ecce Homo restaurado.

  • LA NORMAL

La descrita por el maestro Bauzá. Una parte de pisco, dos de bebida cola + hielo. Una cosa relajada, para día de semana, divertirse y no andar dando pena al día siguiente en el trabajo.

  • PARA SEÑORITA O SEÑORITO

Dos dedos de pisco, con suerte, en un vaso lleno de bebida. Quienes hacen esto son maldadosos, lo hacen para dañar las porciones del resto, desperdiciando cantidades importantes en ml. y con un fin ridículo: decir que toman. Silla eléctrica.

  • LA SIÚTICA

Es esa que viene con una rodaja de limón, como para hacerla parecer un cóctel complicado, como si el flaco de la barra hubiese trabajado mucho en su producción. Si la tomas así, seguramente cuando vas a comprar dices “vamos por una promo”. No pues. Se dice: “tomemos unas piscolitas” y punto.

  • BLANCA

Es una piscola sin bebida cola, sino que con bebida blanca (Sprite, Ginger Ale, etcétera). La ponemos acá porque somos inclusivos.

  • LA SIN HIELO

Desde un punto de vista del sabor, la menos querida. Tomarse una piscola tibia es como poner helado en el microondas (hay gente que lo hace). Pero al mismo tiempo es la más humilde, la que denota cariño, una jornada larga de alegrías y que queda en evidencia cuando no hay hielo y solo algunos conchos. Todos tenemos una linda noche con una piscola tibia. Es una verdad absoluta.