Egtved es una pequeña localidad de no más de 3 mil habitantes, al sudoeste de Dinamarca. En 1921, la aparente soledad del pueblo sufrió un pequeño cambio: arqueólogos descubrieron los restos de una muchacha de entre 16 y 18 años, cuya data de muerte está situada en el 1371 antes de Cristo. O sea, hace más de 3.300 años, en plena Edad de Bronce.

Junto a ella y sus pertenencias se halló una carreta con diversos objetos, entre lo que destacaba un balde con los conchos de un brebaje. Algunos de los ingredientes eran malta de trigo, arrayán, arándanos rojos y miel. Luego de algunos estudios asomó la identidad del líquido: cerveza.

No es un misterio que la cerveza acompaña al hombre desde que cambió sus hábitos de vida nómada al sedentarismo, pero este tesoro ha sabido ser aprovechado como ningún otro. El Museo Nacional de Dinamarca -junto a la cervecería Skands- decodificó la receta y hoy ofrece el producto en la boutique del recinto.

Sí, una cerveza de 3.300 años puede ser tuya. El nombre es súper apropiado: Egtved Girl Beer.

El Museo ofrece la cerveza en dos tamaños

  • 50 centilitros (500 cc.) –> 4.050 pesos chilenos
  • 25 centilitros (250 cc.) –> 2.100 pesos chilenos

Tiene 5,5 grados de alcohol y aseguran un que mezcla lo ácido de la fruta con toques dulces de vendaval.

No tenemos idea de cómo se brindaba en la Edad de Bronce en tierras escandinavas, pero Skål.