David Beckham ya lleva casi dos años fuera de las canchas. Sin embargo, su imperio sigue expandiéndose. Su visión de negocios siempre estuvo clara. No es casualidad que además de Manchester United su carrera tenga pasos por Madrid, Milán, París y Los Angeles, capitales de la moda, la fama y el estilo. Ahora solo cosecha de su siembra.

¿Su último producto? Haig Club, una línea de whisky de grano escocés, desarrollado junto al empresario Simon Fuller (creador de American Idol) y distribuido por el gigante Diageo (JB, Johnnie Walker, Guinness, Smirnoff).

Los expertos dicen que el whisky de grano será la próxima gran tendencia y asociarlo al rostro de Beckham parece una estrategia inteligente y que se entrelaza con el objetivo de Haig Club: apuntar a la clase media con un producto que aspira a la calidad y a la seducción, a través del elegante diseño de su botella azul eléctrico.

Haig Club

Según propia definición, el Haig Club cuenta con:

  • Nariz: Fresca, suave y placenteramente frutosa al primer encuentro, con un toque cítrico.
  • Sabor: Moderadamente dulce al principio, suave y cálido pan de jengibre y sensación de whisky en la boca
  • Fin: Vainilla y fondo ligero de madera quemada

¿Qué opina Becks del producto? Aquí una frase seguramente trabajada con sus relacionadores públicos:

“Quería ser parte de esta campaña porque, como mucha gente, trabajo duro y disfruto la vida. Cuando disfruto un trago con amigos creo que todo es sobre calidad y no cantidad. Me gusta vivir bien y siento que beber con moderación es parte de eso”

Finalmente, un video de promoción del Haig Club, en que Beckham aparece en motocicleta -otro de sus vicios ocultos-, y que fue filmado por Guy Ritchie