Por años se han discutido los efectos detrás de la mezcla de alcohol con bebidas energéticas. El niño símbolo del caso es el vodka Red Bull que, en algunos casos, se manifiesta con el fin del mundo una aceleración en las palpitaciones del corazón.

Pero hay más. Un reciente estudio del Centro de Investigación de Adicciones de la Universidad de Victoria, en Canadá, determinó que el popular cóctel podría aumentar el riesgo a sufrir lesiones por accidentes o peleas.

La explicación en palabras de la líder de la investigación, Audra Roemer:

“Los efectos estimulantes de la cafeína (presente en las bebidas energéticas), enmascaran el resultado de lo que la gente bebe. Usualmente, cuando consumes alcohol, te cansas y te vas a la casa. Las bebidas energéticas ocultan eso, entonces la gente subestima qué tan intoxicada está, lo cual te hace quedarte hasta más tarde, tomar más alcohol y comprometerte en comportamientos más riesgosos”.

 

O sea, estás borracho, pero te hace creer que no estás tan borracho.

Aquí, llegamos a lo de siempre. No tenemos la autoridad moral para decir, “deja de tomar vodka Red Bull”, pero siempre es un buen consejo ir por los caminos de la moderación.