Ando en modo Marte. El otro día escuché a Elon Musk hablando de sus planes para colonizar el planeta rojo y devoro las páginas de “The Martian”, el libro que llega en un par de semanas a los cines en formato película. Las preguntas rondan en mi cabeza: ¿será posible? ¿cuánto costará el pasaje en temporada baja? ¿se acumulan millas o kilómetros? ¿qué comprar en el duty free marciano?

Son muchas interrogantes y también tienen que ver con el eventual viaje. ¿Pondrán buenas películas abordo? ¿darán comida o habrá que comprarla? ¿servirán alcohol? ¿cómo se bebe alcohol sin los efectos de la gravedad? Bueno, para esta última pregunta al menos ya hay una respuesta: Space Glass. Sí, porque hay gente que piensa lo mismo que uno, aunque un poco antes.

La marca de whisky Ballantine’s, en asociación con la Open Space Agency, desarrolló un vaso espacial que impide las complicaciones de viajar fuera de nuestra atmósfera y que nos permitirá gozar sin contratiempos el fenomenal sabor de un buen scotch.

Space Glass 2

¿Qué tiene de especial este vaso espacial? En un ambiente de gravedad cero, los líquidos tienden a convertirse en una especie de gel que comienza a flotar alrededor sin control. Lo que hace Space Glass es evitar aquella reacción. Posee un domo que mezcla superficies cóncavas y convexas, y que mantiene el líquido en movimiento, pero sin perder ninguna gota. A eso agrega una válvula en forma de espiral que hace la magia: lleva el whisky desde el fondo del vaso hasta tus papilas gustativas sin derramar ningún cc.

Im-presionante, ¿no? Imaginamos que el Space Glass también funcionará con otros líquidos.