Después de 9 años en Europa, Manuel Pellegrini finalmente rompió el cántaro y se coronó campeón de liga. En Villarreal, Real Madrid y Málaga está el recuerdo de grandes temporadas, pero en las que siempre faltó la chaucha para el peso. Esta vez, sin embargo, el Ingeniero guió de manera maestra los destinos del Manchester City para quedarse con la Premier League, convirtiéndose de paso en el primer técnico NO europeo en obtener la linajuda competencia.

Hubo altibajos, pero al final los números de los Citizens fueron los mejores: 86 puntos, 102 goles a favor (37 en contra) 27 triunfos, 5 empates y 6 derrotas. Una campaña rodeada de trabajo silencioso y que lo hizo ganarse el respeto de la Gran Bretaña, donde hace un año era casi un desconocido. Hoy es de The Charming One.

A modo de homenaje, en XY repasamos los 11 momentos en la carrera de Manuel Pellegrini:

1. Su primera palabra

Hace unos años, cuando Manuel Pellegrini derribaba números en el Villarreal, la madre del Ingeniero, Silvia Ripamonti compartió parte de la vida del DT con este servidor. “Al principio no comprendíamos su obsesión por el fútbol como una profesión de vida, pero tampoco hicimos nada por impedírselo”, decía en 2005, en una entrevista para “Las Últimas Noticias” de Chile, y antes de confesar cuál fue el primer balbuceo de Manuel: “La primera palabra que dijo cuando aprendió a hablar fue gol”.

2. El retiro

Pelleegrini jugadorPellegrini fue jugador de un solo color: la Universidad de Chile. Era defensa y sus capacidades, por decirlo de algún modo nunca lo llevaron a la Selección. Incluso alguna vez debió sobrevivir con el mote de gomero (ficus elastica), planta de interior, alta y de carácter ornamental en el interior de una vivienda. Se retiró en 1987, luego de que un joven de 17 años, un poco más bajo, le sacara medio metro de altura en un cabezazo. Era un tal Iván Zamorano. “Si hubiera sabido dónde iba a llegar, no me hubiera retirado, hubiera seguido dos años más”, contó el 2009 a Diario As de España. Luego de un breve ejercicio de la ingeniería decide volver al fútbol, pero como entrenador.

3. Descenso azul

La primera experiencia de Manuel Pellegrini al frente de un equipo fue la misma Universidad de Chile y el recuerdo no es el más dulce. En formación y en constantes viajes a Europa para perfeccionarse, el Ingeniero no estuvo todo el tiempo necesario al borde de la cancha para dirigir al plantel. La U cayó en una mala racha de la que luego nunca pudo recuperarse. En 1988, los azules descendían a Segunda División por primera y única vez en su historia.

4. La era Gorosito-Acosta

En el archirrival de la U, la Universidad Católica, el recuerdo de Pellegrini tampoco es el más feliz. Pellegrini llegó a la UC tras dirigir a Palestino  O’Higgins y alzó la Copa Interamericana (la UC clasificó por secretaría  luego venció al Saprissa de Costa Rica). Sin embargo, en la memoria cruzada queman los dos vicecampeonatos de 1994 y 1995. Un equipo de lujo liderado en la cancha por Néstor Gorosito y Alberto Acosta fue incapaz de alcanzar la liga local en torneos que se decidieron por un suspiro con la Universidad de Chile. En 1994, la UC marcó 84 goles (2,8 anotaciones por partido, el mejor registro de Pellegrini en su carrera como DT) y aún así no pudo. Al año siguiente la historia fue similar y en San Carlos de Apoquindo aún no lo perdonan del todo.

5. Profeta en Quito

Luego de 11 años entrenando, Pellegrini obtiene su primer título local fuera de casa. El Ingeniero llegó en 1999 a Liga Deportiva Universitaria de Quito con un proyecto fundacional, de pies a cabeza. La experiencia da réditos inmediatos. Después de un laberíntico torneo de tres fases, Liga vence en la definición a El Nacional. Su paso aún es recordado y muchos dicen que sentó las bases del éxito del equipo a nivel continental durante la década del 2000. Su campaña, por cierto lo llevó a dar un paso a la liga argentina.

6. La gloria Santa

Quizás el primer gran salto de Pellegrini -sin desmerecer a Liga. El DT llegó a San Lorenzo de Almagro en 2001 a tratar de enmendar el rumbo dejado por Óscar Ruggeri y al final, con jugadores como Bernardo Romeo y Leandro Romagnoli, terminó el Clausura de ese año batiendo dos registros que aún están vigentes: el de mayor cantidad de puntos obtenidos en torneos cortos (47) y el de mayor cantidad de victorias consecutivas (13, dos de ellas en el Apertura 2012). El broce dorado, no obstante, es la consecución de la Mercosur 2001, previa de la Copa Sudamericana y el primer título internacional del Ciclón.

7. River Plate, un gallinero

La campaña en San Lorenzo lo llevó a River Plate para reemplazar a Ramón Díaz, en ese entonces un ídolo millonario. El ambiente no era el mejor en Núñez por la decisión, pero Pellegrini -siempre en silencio y sin declaraciones para la galería- armó un equipo que terminaría siendo campeón del Clausura 2003. El título no calmó las aguas lo suficiente y menos la derrota en la final de la Copa Sudamericana ante un desconocido Cienciano de Cusco. Resistido y acusado de ser poco carismático en medio del desorden dirigencial de la bandasangre, finalmente decidió emigrar, fue el momento en que se abrieron las puertas de Europa.

8. El Submarino Amarillo

Pellegrini llegó para la temporada 2004-2005 y su inicio fue deplorable: tres puntos en cinco partidos y apenas dos goles a favor, el peor comienzo de torneo para el Villarreal. Sin embargo, fue solo un despiste. Luego, el Ingeniero se convertiría en el mejor entrenador en la historia de los castellonenses, peleando títulos con el Real Madrid y el Barcelona, además de encumbrar al equipo a las semifinales de la Champions League 2005-2006 (un penal mal ejecutado por Juan Román Riquelme lo privó de la final). En el Submarino estuvo cinco años, se hizo un nombre y dio identidad a su juego.

9. Pesadilla merengue

La campaña en el Submarino Amarillo despertó el hambre de un gigante: el Real Madrid. Pellegrini asumió en 2009 y marcó una temporada de lujo. El equipo marcó 102 goles y 96 puntos (la máxima cantidad obtenida por la Casa Blanca hasta ese momento). ¿El problema? El Barcelona, su archirrival, fue mejor (99 puntos). Aquello no se lo perdonó el egomaníaco dueño del club merengue, Florentino Pérez, ni la “prensa deportiva” de Madrid que, a través del diario “Marca”, nunca dejó trabajar en paz al Ingeniero, menos luego de la infausta derrota por 4-0 ante un humilde Alcorcón, en la Copa del Rey. Fue una guerra, una pesadilla que terminó al cortarse el hilo más delgado del fútbol.

10. EuroMálaga

Después de un año sabático, Pellegrini asumió el control del Málaga. El primer año tuvo que lidiar con la batalla del descenso, pero se libró de ella y conformó un plantel más compacto para evitar sustos. Con él hizo soñar a toda la Costa del Sol de España. Clasificó por primera vez al club a una Champions League y ahí estuvo a un suspiro de las semifinales. Era un equipo low cost, con figuras como Demichelis, Isco, Iturra, Baptista y Joaquín, pero que peleó palmo a palmo con gigantes del continente. ¿Lo malo? Una pésima administración dirigencial sacó al equipo de competencias internacionales, apagando el deseo. Ante eso, Pellegrini decidió armar las maletas.

11. The Charming Man

Nueve años después, con reconocimiento, pero sin logros (títulos) de los cuales ufanarse, Pellegrini aterriza en Inglaterra para comandar al millonario Manchester City en la Premier League. La historia la contamos al principio: por primera vez Pellegrini es campeón de una liga en Europa. El mundo está a sus pies, hablan de su trabajo, de su seriedad, de que nunca se sale de madre. Lo llaman The Charming One, en oposición al pesote de Mourinho, su mayor némesis, The Special One. Lo llaman genio, maestro. Lo llaman héroe.