El entrenador de la selección chilena de fútbol, Jorge Sampaoli, cada día se enquista más en el corazón del país andino. Los motivos son múltiples y el argentino corresponde a ese amor de manera generosa. No solo porque tiene una polola de estas tierras -la más que dulce Paula Valenzuela-, sino que además por su adaptación a las mañas de la nación y su compromiso social y político con lo que ocurre a nivel país. Si bien no es ciudadano por ley, se comporta como uno de tomo y lomo.

Hoy el hombre está en Brasil, a la espera de lo que dejará el sorteo de grupos del Mundial 2014. Mientras se resuelve el misterio, te dejamos con 7 razones para admirar a Jorge Sampaoli:

1. La Copa Sudamericana con Universidad de Chile

Cuando Jorge Sampaoli llegó a la U muchos hicieron morisquetas: La directiva del club había prometido a Diego Simeone, pero a cambio llegaba un DT a quien con algo de sorna le decían el Bielsa del Cachapoal. Los primeros días de azul fueron movidos, escupiendo fuego con varios históricos del plantel. Sin embargo, pese a las dificultades, el rosarino triunfó de manera estruendosa, atenazando un tricampeonato local y el primer torneo internacional de categoría del fútbol chileno, desde la Copa Libertadores de Colo Colo 1991 (no estamos contando la Recopa alba del 92 ni la Interamericana de la UC del 93). Más allá de las rivalidades, el logro ayudó a revalorizar el balompié nacional a los ojos del mundo.

2. Se mantiene en forma y se cree lolo

El entrenador de la selección chilena tiene 53 años cumplidos, pero parece que tuviera una década menos a cuesta. Esto es porque se cree lolo, se viste con estilo -similar al de futbolista que juega en Europa-, escucha música murguera del tipo “Los Fabulosos Cadillacs” o “Los Auténticos Decadentes”, y, además, se mantiene en forma. La combinación hace suspirar a las chiquillas, de hecho, su novia es 20 años menor. Sampaoli da ejemplo de vida sana y dista de la imagen de varios de sus antecesores, esclavos de la parrilla y el asado (Aló, ¿con Nelson Acosta o Claudio Borghi, por favor?). Ojo, el problema no es zamparse el pedazo de carne a las brasas, el punto es saber bajarlo y Don Sampa lo hace trotando casi con fervor religioso.

3. Porque piensa, come y sueña fútbol

En múltiples entrevistas, Sampaoli ha dejado claro que lo suyo es respirar fútbol, que si no lo hiciera se sentiría extraño, casi como un loco mirando al sudeste. Don Sampa consume pelota hasta en su tiempo libre y alguna vez dijo: “Me gustaría saber si hay otras cosas tan interesantes como el fútbol”. El lado no tan lindo de esa obsesión es que Sampaoli reconoce que las pichangas le hicieron perder su matrimonio y la infancia de sus hijos. Líneas aparte para la ya clásica foto de él, encaramado en un árbol, luego de ser expulsado de un partido de barrio en su natal Casilda. No se quiere perder ni el más mínimo detalle de la pelota rodando sobre el campo.

Sampaoli Casilda

4. Es un loquillo revolucionario

Sampaoli no es un entrenador de fútbol cualquiera. El tipo no solo se refugia en 4-4-2 o 3-4-3. A veces se asoma al mundo para demostrar que no está disociado de la realidad. El DT habla y opina del mundo que lo rodea y no ha tenido miedo en reconocer cercanía con el espectro izquierdo del escenario político, que se refleja, por ejemplo, en su apoyo al movimiento estudiantil de 2011. Esa conciencia se cuela en su sistema táctico de juego. “Nosotros pensamos que está el compromiso colectivo y después está el rango individual. Lo más importante es que lo individual se comprometa con lo colectivo para poder funcionar de manera constante, porque hay muchos momentos del juego donde no encontrás el dominio y te olvidás de lo grupal”, afirmó en una entrevista al diario “El Mercurio”

5. Revivió el espíritu de Bielsa

Jorge Sampaoli no es Marcelo Bielsa, pero el técnico se reconoce un seguidor de las enseñanzas del Loco. Su intensidad de juego, la presión, la movilidad de los jugadores, la idea de que el colectivo debe primar sobre las individualidades e incluso su ideario político-social, son conceptos que se repiten y a los que se suman ideas propias. La presencia de Sampaoli en la Roja ha hecho que los viudos de Bielsa empiecen a curar las heridas, a asumir que el rosarino no volverá y a olvidad la pesadilla de la era Borgh.

6. Sus colegas lo consideran el mejor de América

En una votación realizada entre los propios DT de las selecciones sudamericanas, Sampaoli fue elegido como el mejor entrenador de la competencia, con un 57,15 por ciento. A su favor votaron el español Xavier Azkargorta (Bolivia), Víctor Genes (Paraguay), Alejandro Sabella (Argentina) y el uruguayo Sergio Markarián (Perú). En un mundo repleto de egos, conseguir el reconocimiento de tus pares es siempre un motivo para festejar. ¿Las razones del premio? En el siguiente punto:

7. Clasificó a Chile al Mundial

Claudio Borghi destrozó el Ferrari que había heredado de Marcelo Bielsa. Chile parecía destinado a ver el Mundial de Brasil por TV, sin embargo, en un adecuado cambio de timón, la ANFP cortó al Bichi y llamó a Sampaoli con un solo objetivo: evitar que el barco se hundiera. Si bien la tarea comenzó con una derrota en Perú, luego la Roja empezó a abrir las puertas de la gloria, una a una. Sampaoli consiguió los boletos a la Copa del Mundo, pero además devolvió una identidad extraviada y recuperó la confianza de varios jugadores que parecían tristes fantasmas en la cancha. Un ejemplo angular es el de Arturo Vidal, quien pasó de ser un cabeza de termo al crack que hoy es en la Juventus. Hay más: la inclusión de Marcelo Díaz como corazón del equipo le dio una nueva dimensión al juego de Chile y entregó las libertades necesarias para ayudar en la resurrección de Eduardo Vargas y Alexis Sánchez.