“En mi puesto soy el mejor jugador del mundo”. La frase es de Arturo Vidal. O al menos eso es lo que aparece en la entrevista al volante de la Juventus, publicada en la última edición del semanario alemán “Sport Bild”. Aparentemente, el periodista le pregunta por Xavi, Iniesta y Schweinsteiger, a lo que el chileno insiste. “Hay muchos futbolistas que intentan jugar como yo en esa posición, que me imitan un poco. Pero mantengo lo dicho, soy el mejor en mi demarcación porque nadie defiende como yo y marca a la vez tantos goles como yo”.

Más allá de la ausencia de humildad o una posible declaración sacada de contexto (Vidal nunca nombra jugadores), la pregunta igual queda dando bote: ¿Es Arturo Vidal el mejor mediocampista diestro del mundo?

La primera vez que vi a Arturo Vidal en una cancha fue en un partido de Copa Sudamericana entre el Colo Colo de Claudio Borghi y Coronel Bolognesi de Perú, dirigido entonces por un tal Jorge Sampaoli (bonito giro del destino). Con el marcador en cero, Celia Punk fue a cabecear un córner, en la última jugada antes del descanso. Su salto y su gol (el primero en su carrera) clasificaron a los albos y al final todos querían saber más del muchacho que recién se empinaba por los 19 años. No dijo nada especial, pero su tono ligero desprendía confianza. Vidal se creía el cuento.

Esos trazos serían cada vez más notorios, a medida que su importancia aumentaba en el Cacique y en el Sudamericano que dio a Chile la clasificación al Mundial Sub 20 de Canadá 2007. El clímax de esa experiencia es un empate 2-2 ante Brasil, conseguido en el último minuto, con 9 jugadores, y gracias a un penal de Arturito. Pitado el final y en la entrevista de cancha, el niño se transformaba en hombre: “Ahí quedó Brasil, ahí quedó Brasil”, exclamó rebosante.

Luego vino el tercer lugar en el mundo (2007), los cortes de pelo mohicano y los signos de un carácter indomable y agrandado. Ya en esa Roja Sub 20 de Canadá, Vidal mostraba una leve tendencia a la indisciplina y una cuota de desorden táctico, conductas alimentadas bajo los febles indicios de rigor del Bichi Borghi en Colo Colo. ¿Su suerte? El Bayern Leverkusen confió en sus cualidades naturales y se lo llevó de un ala a Alemania.

En la Bundesliga su nivel fue creciendo exponencialmente, se le encachó a Michael Ballack y fue acumulando números que hacían brillar sus cualidades, entre ellas su enorme capacidad para lanzar penales. En sus cuatro años en el cuadro de la aspirina anotó 20 goles en 131 partidos, pero fue solamente en su última temporada ahí, cuando Vidal mostró su real valía: en el período 2010-2011 fue elegido parte del equipo ideal de la Bundesliga, anotó 15 goles (incluye copa y torneos internacionales), entregó 12 asistencias, tuvo un 82% de efectividad en los 1.891 pases que entregó y su porcentaje de quites de balón se empinó al 56%. Era el momento de pegar el salto.

En principio, Vidal iba derecho al Bayer Münich, pero en un giro inesperado acabó firmando por la Juventus de Italia. Vidal, ahí, no necesitó de un proceso de adaptación. Vidal le ganó los penales a Andrea Pirlo, sus goles y asistencias superan los dos dígitos por temporada y, sin dudas, se ha transformado en figura esencial de los últimos dos scudettos de la Vecchia Signora. Los hinchas lo adoran y durante la temporada 2013-2014, momento en que se declara el mejor mediocampista derecho del mundo, los números lo acompañan.

Aquí, una comparación

Andrés Iniesta (Barcelona, España)

  • Goles: 1
  • Asistencias: 3
  • Tiros (por partido): 0,9
  • Porcentaje pases completados: 90,9%
  • Quites (por partido): 1,8
  • Intercepciones (por partido): 0,7

Xavi (Barcelona, España)

  • Goles: 3
  • Asistencias: 5
  • Tiros (por partido): 1,2
  • Porcentaje pases completados: 93%
  • Quites (por partido): 0,9
  • Intercepciones (por partido): 0,4

Bastian Schweinsteiger (Bayer Münich, Alemania)

  • Goles: 2
  • Asistencias: 1
  • Tiros (por partido): 1,4
  • Porcentaje pases completados: 92,1%
  • Quites (por partido): 1,4
  • Intercepciones (por partido): 0,7

Arturo Vidal (Juventus, Italia)

  • Goles: 15
  • Asistencias: 5
  • Tiros (por partido): 2,6
  • Porcentaje pases completados: 83%
  • Quites (por partido): 4,6
  • Intercepciones (por partido): 1,3

Las cifras -recopiladas por whoscored.com– son elocuentes. A excepción del porcentaje de pases completados, Vidal aplasta en otros ítems. Su rendimiento, de hecho, lo tiene en el equipo ideal del sitio durante esta temporada:

 

Arturo Vidal 01

 

(Dato interesante: el mejor lateral izquierdo de la temporada también es chileno: se llama Ricardo Rodríguez. ¿Lo malo? Está nacionalizado suizo)

¿Qué el fútbol no es solo números? Los tiempos de apreciar el balompié al ojo, solo como una apreciación visual están obsoletos. Pero si así fuera, Vidal también destaca. En Italia le han puesto varios sobrenombres para calificar sus habilidades: el Guerrero, la Tarántula (por su increíble capacidad de quite) y, finalmente el Rey Arturo.

Elementos de la prensa especializada -que si bien aún es eurocentrista, no cae en los juegos de márketing de Nike o Adidas- también mezclan ese gusto con el rendimiento numérico para coronarlo e ir un paso más allá. El sitio Grantland.com escribió un artículo titulado “El volante de la Juventus, Arturo Vidal, es tan bueno que es injusto”Ahí dicen que “desde que el fútbol ha ido hacia la idea de jugadores completos, que sirven en todas partes, Vidal es el que más ha encarnado y ha acelerado la tendencia”. Agregan que “es un maestro de todo” y que “está tan afinado y es tan eficiente que su (fenomenal) corte de pelo quizás lo convierte en una especie de tiburón humano aerodinámico“. Finalmente dudan del puesto 26 que le dio “The Guardian” entre los 100 mejores futbolistas del planeta. “Está subestimado”.

¿Más? En el sitio BleacherReport.com, hace poco hablaban de él en estos términos: “¿Por qué Arturo Vidal de Juventus es el mejor centrocampista del mundo? Ahí desmenuzan sus capacidades y alaban como Antonio Conte (DT de la Juve) y Jorge Sampaoli (DT de Chile) arman sus pizarras en favor del volante. Además de las pruebas en cifras, alaban su fortaleza y su despliegue de área a área. “Él puede cambiar un partido en los dos extremos de la cancha, capaz de hacer una intercepción para salvar un gol o correr 60 metros con la pelota y encontrar la otra red. Hay pocos quienes pueden tener tamaña presencia en cada lugar del campo”.

El periodista Michael Cox, quien escribe para FourFourTwo y ESPN, ha escrito piezas en ambos medios para seguir confirmando las palabras de Vidal. En ambos artículos, supone que el fútbol cambió del estilo pase-pase-pase del Barcelona de Guardiola a uno más físico, representado por el Bayer Münich- y en ese contexto, Arturo domina. En FourFourTwo, Cox compara al chileno con el holandés Kevin Strootman, en la previa del Juventus-Roma que terminó ganando la Vecchia Signora por 3-0 (gol de Vidal incluido). El mano a mano es duro y una de las conclusiones es que “Vidal es el trabajador-mediocampista más aterradoramente incansable que alguna vez verás”. En ESPN, en tanto, va un poco más allá: “En un sentido, Vidal es el mejor futbolista del mundo”. No como Messi o Ronaldo, sino que el “mejor multifacético”. Pero eso no es mirarlo en menos. De hecho su frase final es aclaratoria en el debate: “si un solo futbolista personifica el fútbol del año 2013, ese es Arturo Vidal”.