Si hubiese que darle una asociación antropomórfica a los terremotos en Chile, Marcelo Lagos ocuparía el puesto sin mayor competencia. Si bien no es sismólogo (es geógrafo), el tipo se ha transformado en un rostro ubicuo y omnipresente en los medios de comunicación, a la hora de explicar estos terribles fenómenos naturales. Lo ha hecho constantemente en su extensa tribuna en el matinal de TVN, “Buenos Días a Todos” (hay quienes postulan que debería llamarse “Buenos Días a Marcelo Lagos”), y cada vez que la Naturaleza llama, algo que en este país es como cambiarse de calcetines.

La muestra más cercana se vive estos días, con los severos eventos sísmicos (tsunamis incluidos) que azotan al Norte Grande (el 8,2 Richter del martes y el 7,8 del miércoles, más cientos de réplicas). Lagos está madrugada, mañana, mediodía, tarde y noche, explicando mil veces las mismas preguntas de manera clara y con afán pedagógico. Él no se aburre, porque quiere enseñar a la gente a saber enfrentar la situación. Placas tectónicas, movimientos de subducción, tren de olas. Todo sin apartarse de la ciencia, lo que muchas veces no coincide con lo que uno quiere escuchar.

Pero, ¿quién es Marcelo Lagos fuera de cámara?

En la búsqueda de antecedentes, el primer resultado es académico y tiene que ver con su labor en el Instituto de Geografía de la Universidad Católica. “El Doctor Lagos es especialista en procesos naturales extremos y su interacción con asentamientos humanos. Para ello, integra la percepción de comunidades en riesgo, el testimonio de sobrevivientes, evidencias geológicas y ambientales de eventos naturales extremos, técnicas de modelación numérica y tecnologías geomáticas”, afirma su bio.

Marcelo Lagos imparte clases (¿te imaginas que sea tu profesor?) y también dedica tiempo a la investigación (links a sus trabajos), entre las que destaca una publicación en la revista Nature en 2005.

¿Más íntimo? Lagos tiene esposa e hijos, nació en Arica y una de las cosas que le gusta hacer fuera de buscar explicaciones a terremotos y  tsunamis, también tiene que ver con las olas: al muchacho le gusta el surf. “Sí, ¡me encantan! (las olas) A mí el mar me perturba, ver cómo rompen las olas… Todas son diferentes, y en la costa rompen al día, por lo menos, siete mil. Apenas puedo, tomo una tabla y me voy a surfear”, reconoció el 2012, en una entrevista con Emol, donde insiste que su trabajo es su hobbie. “Mi vicio son los tsunamis. No me interesa el fútbol, lo que están dando en la televisión, lo que dice la prensa…”.

Aquí otro punto a subrayar en su mundo: si bien trabaja en la tele, Marcelo Lagos no ve tele. Tampoco tiene Facebook o Twitter. Eso no lo tiene ajeno a lo que provoca su nombre en redes sociales, cosas negativas (costos de la sobreexposición) y otras más amables. “Mis familiares y amigos más cercanos me han mandado memes por WhatsApp y yo me río. Me lo tomo con humor”, le contó a LUN.

¿Memes?

También existen los #MarceloLagosFacts, a la usanza de lo que se hace con Chuck Norris

Hoy, Lagos nuevamente está en TV. Dice, por el terremoto del Norte Grande, que “este no es el gran evento que estamos esperando”, en relación a un supuesto movimiento cercano a 8,8 que debería ocurrir en la zona, según modelos científicos. Dice que puede pasar hoy, en 10 o 50 años. No sabe. Y ahí, el problema no es de Lagos, sino de la ciencia que aún no comprende totalmente los movimientos telúricos. Hay quienes se enojan porque alarma innecesariamente. En su mundo, Lagos solo quiere que la gente esté preparada y eso solo se logra con educación, compresión y conocimiento de lo que sucede.