Este año, el Citroën 2CV cumplió 65 años. El vehículo, conocido como citroneta, fue lanzado al mercado en el Salón de París, el 7 de octubre de 1948. Desde siempre se le ha criticado por su poco estético look e incluso su simpleza, pero a la vez todos han alabado su rendimiento a bajo costo. Su concepto de auto del pueblo lo hace una pieza única dentro de la historia del siglo XX.

Aquí, te presentamos 8 razones que reflejan la grandeza de este automóvil.

1. Se produjo durante 42 años
Citroen 2CV gris

Los primeros modelos disponibles eran de color gris. (CC BY 2.0)

El primer modelo vio la luz el 7 de octubre de 1948, durante el Salón de París. Si bien su look fue criticado por feo y primitivo, rápidamente se convirtió en éxito de ventas. El único color disponible entonces era el gris y, en un principio, era tan difícil conseguir una que era necesario inscribirse en una lista de espera, que podía durar hasta cinco años. Sus tres modelos esenciales fueron:

  • 4 puertas landaulet
  • 2 puertas panel van
  • 2 puertas coupé utility

Al expandirse hacia otros mercados agregó modificaciones de ensamblaje. En Sudamérica, por ejemplo, algunas plantas fueron las de Montevideo, Buenos Aires y Arica, Chile, donde se desarrolló una versión jeep:: el Yagán. En 1990 se produjeron los últimos modelos, en la planta de Mongualde, Portugal. También hubo varias ediciones especiales como el Dolly o el Cocorico, por nombrar algunos.

2. Su espíritu económico

El Citroën 2CV fue creado para el uso de pequeños granjeros. O sea, su objetivo siempre fue proveer movilización a sectores proletarios y la clase media de la sociedad. Su precio lo ratificaba, así como su excelente rendimiento distancia / combustible. ¿El dato duro? Se podían recorrer 100 kilómetros con apenas 4,4 litros de gasolina. Gran parte de esa performance radicaba en lo ligero que era el automóvil: pesaba apenas 500 kilogramos. El primer modelo tenía un motor de 375 cc., un poder de 8 caballos de fuerza (HP) y alcanzaba una velocidad de 65 km/h. En 1954 se pasó a 10HP y una velocidad de 80 km/h, en 1974 se llegó a 24HP y 102 km/h, hasta llegar a los 602 cc., 30HP y los 120 km/h.

El auto además promovía la igualdad de género. El modelo presentado en octubre de 1948 necesitaba que su motor fuera activado jalando un cordel. Varias mujeres tuvieron problemas en el encendido y al día siguiente, Boulanger, mandó a reemplazar el dispositivo por un partidor eléctrico.

3. Su creador se negó a cooperar con los nazi
Citroen TPV

Prototipo TPV (NAParish – CC BY SA 2.0)

El Citroën 2CV comenzó a cranearse en los años 20. Pierre Michelin, dueño de la compañía quería un auto económico, pero su sueño solo empezó a tomar fuerza cuando Pierre-Jules Boulanger, en 1936, comenzó a desarrollar el TPV (Toute Petite Voiture -Auto muy pequeño), un prototipo de lo que sería la citroneta. Si bien Michelin murió en 1937, el vehículo estaba listo para ser lanzado al mercado en 1939. ¿El problema? Hitler. Llegó la Segunda Guerra Mundial y el nazismo se expandía como cáncer por Europa. Al invadir Francia, oficiales alemanes comenzaron a acosar a Boulanger para que denunciara judíos. Pero esto rechazó “colaborar” al punto de ser nombrado “enemigo del Reich”. Al mismo tiempo, Citroën ocultaba los prototipos existentes de TPV para que no fueran descubiertos por los nazi. Los escondites fueron tan buenos que, hasta hoy, solo se han encontrado 5. Finalizada la opresión, Citroën fue una de las tantas compañías que debió acomodarse a la realidad económica postguerra. Solo tres años después estuvo lista para sacar al mercado su joya, el 2CV.

4. Su estrecha relación con TinTin

El cómic de Hérge, los automóviles tienen un lugar reservado. Pero entre todos ellos, el Citroën 2CV es uno de los más especiales. De hecho se unieron comercialmente. En los años 60′, cuando TinTin se volvió rostro de la campaña “Más que un auto, un modo de vida” y en 1988, cuando Citroën sacó un catálogo llamado “Aventures de la 2CV”, protagonizado por el personaje de las viñetas.

Citroen-TinTin

5. Su resistencia y suavidad

Durante los 60, el Citroën 2CV recibió la competencia del sospechosamente similar Renault 4 y las ventas empezaron ir a la baja. Pero a fines de la década, el vehículo volvió a ponerse de moda. Una de las razones fueron los rallies organizados para demostrar su resistencia. En 1970 se realizó el París-Kabul, en el que 500 2CV recorrieron 16.500 kilómetros hasta Afganistán, en un viaje ida y vuelta. Al año siguiente se hizo el París-Persépolis: 13.500 kilómetros, ida y vuelta, a Irán. Y, finalmente, en 1973, el Raid Afrique, en el que 60 2CV recorrieron Túnez-Costa de Marfil, a través del Desierto del Sahara. El Citroën 2CV estaba preparado para ser exigido al máximo y una de las características que lo permitía era su fantástico sistema de suspensión, que se adaptaba a rústicos caminos y hacía olvidar que estabas sobre un montón de fierro.

6. Fue un auto de James Bond

¿Una citroneta en James Bond? Sí. En la película “For your eyes only” (1981), protagonizada por Roger Moore, la Citroën 2cv surge como el vehículo de escape del agente 007, en una persecución que lo hace huir de villanos que conducían Peugeots 504, a través de un campo de aceitunas. Tanto fue su éxito en Chile que se importaron modelos amarillos, mismo color del auto utilizado en la cinta.

7. Es el auto del papá de Mafalda

El caricaturista argentino, Quino, famoso por su personaje Mafalda rindió homenaje a la nobleza del vehículo. La joyita pertenecía al padre de la niña, quien le explicaba a Miguelito la gran gracia de la Citroneta: “Es uno de los pocos autos en los que lo importante sigue siendo la persona”.

Citroen-Mafalda

8. Sus sobrenombres

El Citroën 2CV recibió diferentes y muy singulares apodos alrededor del mundo. “Deux Chevaux” (caballo a vapor) fue el original, pero no el único. Pato, cabra o pequeño caracol fueron algunos de los motes que recibió en Europa. En Sudamérica, en tanto, recibió otro puñado de sobrenombres, entre los que destacan citroneta, citrola, citruca o rana. Sea como sea, siempre fue con cariño.