Muchos recordarán la escudería Brabham de Formula 1 que tuvo a míticos pilotos en su filas como Nelson Piquet, Nikki Lauda, Carlos Reutemann y el propio Jack Brabham, fundador de la escudería y fabricante de coches de competición que este 2018 revive su glorioso pasado con el Brabham BT62.

Este súper deportivo fue desarrollado con los ojos puestos en los circuitos de carreras y reúne todo lo necesario para deslumbrar en las pistas con su diseño, aerodinámica, motor y potencia.

Su carrocería en fibra de carbono, difusores frontales y traseros y el gigantesco alerón le brindan un carga aerodinámica de 1.200 kilos que lo aferran al piso y lo lanzan como un torpedo gracias al motor V8 atmosférico de 5.4L capaz de liberar 710 hp de potencia.

El habitáculo es simple y minimalista, como todo coche de carrera, con pocos elementos donde destacan su volante de competición y tablero  digital donde se deplegará la información con toda la telemetría que usan los pilotos para competir.

El Brabham BT62 es una serie de 70 autos con un precio de 1,1 millones de euros en que las primeras 35 unidades serán aún más exclusivas, con colores inspirados en los modelos de competición históricos de la marca.