Desde que comenzó el Salón del Automóvil de Los Angeles, se escribe un nuevo capítulo en la evolución de los coches híbridos-eléctricos. Sobre todo con el debut mundial del BMW i8 Roadster, la versión descapotable del modelo coupé que sorprendió con su lanzamiento en 2014.

En el i8 Roadster, el placer de viajar a cielo descubierto en un deportivo eléctrico es algo reservado para dos pasajeros, ya que como su nombre lo indica este nuevo modelo es un biplaza.

Su techo es suave, cubre un gran superficie y tiene un mecanismo que permite su apertura y cierre de forma muy silenciosa. Con solo tocar un botón, el i8 Roadster queda descapotado en cuestión de 15 segundos y esto se puede realizar con el deportivo moviéndose hasta los 50 km/h.

Al plegarse, la cubierta se guarda en una posición perpendicular, creando 92 litros de espacio de almacenamiento adicional detrás de los asientos. A propósito, estos han sido tapizados en cuero bítono muy fino y envuelve gran parte de su habitáculo, combinando con elementos en cerámica y fibra de carbono.

Con un diseño exterior dinámico, elegante y poseedor de un centro de gravedad visualmente más bajo, el deportivo de la marca bávara permite disfrutar una experiencia de libertad que mezcla alto rendimiento con movilidad libre de contaminación.

La especificación estándar del modelo incluye el sistema de navegación Professional de BMW con pantalla touch, diversos sistemas de asistencia a la conducción y cables de carga.

El asistente de movilidad personal de BMW Connected permite, a su vez, una amplia conectividad entre el automóvil y el conductor. Sus nuevos servicios digitales incluyen la planificación inteligente de rutas y el reabastecimiento en una estación de carga.

Por cierto, esta es mucho menos frecuentes gracias a una mejorada tecnología eDrive, la cual permite mayor autonomía y tiempos más largos en modo de conducción eléctrico.

La información que se entrega mediante las pantallas dispuestas en el tablero de instrumentos y el sistema multimedia del panel central, ambas altamente personalizadas, se actualizan en tiempo real, lo que es fantástico para tomar las mejores decisiones en la ruta.

La potencia del BMW i8 Roadster es de 374 hp y su torque alcanza 570 Nm. Todo en un combo de motor eléctrico + motor tricilíndrico Twin Power Turbo de 1,5L, cuyo sprint de 0 a 100 km/h está fijado en 4,6 segundos.

Su velocidad máxima, en tanto, está limitada electrónicamente a los 250 km/h.

Las ruedas son un juego de exclusivas llantas de aleación de 20 pulgadas con diseño de doble radio. La suma de las cuatro bajan el peso del deportivo en cuatro kilos, en comparación con la versión coupé anterior.

Ahora, disfruten un video con el BMW i8 en sus dos versiones: