En Volvo la apuesta es por el medioambiente. Por esa razón es que a partir de 2019 cada modelo lanzado por el fabricante sueco tendrá un motor eléctrico.

Su objetivo específico será producir cinco coches entre 2019 y 2021, dos de ellos en su gama deportiva Polestar.

Dentro del plan, Volvo Cars pretende introducir híbridos convencionales (que mezclan motores a combustión y eléctricos), híbridos plug in (que se conectan a la red eléctrica para recargar la batería) y vehículos totalmente eléctricos.

Este tremendo paso de Volvo también se alinea con la decisión de varios países europeos que han anunciado el deseo de eliminar de sus calles todo automóvil con combustible fósil. Holanda, por ejemplo, prohibirá gasolina y diesel a partir de 2025, Alemania lo hará en 2030 y Francia acaba de anunciar que su meta es el 2040.

Para finalizar, un video que explica esta nueva iniciativa de Volvo.