El Citroën Cactus tiene una filosofía que se basa en tres pilares:

  • Simple de amar (estilo puro y funcional)
  • Simple de vivir (diseño y tecnología intuitiva)
  • Simple de compartir (cabina cómoda para sus pasajeros)

Sin embargo, a la hora de destacar un elemento que lo diferencia sobre otros automóviles, la respuesta está frente a las narices. Precisamente, en la zona costal del vehículo y en sus esquinas. El Citroën Cactus utiliza una tecnología llamada Airbump, la cual milagrosamente evita cualquier rayón de pintura provocado por algún accidente menor.

El Airbump es un sistema de burbujas de aire, fabricadas con poliuretano ultra resistente, que ayuda a amortiguar los golpes, para sonrisa de sus dueños.

Con respecto a la filosofía descrita al principio, el Cactus -que es un término medio entre el C3 y el C4- ofrece varias virtudes que lo hacen una coqueta alternativa a la hora de buscar un vehículo. Una de ellas es el diseño. En su exterior, por ejemplo, exhibe un techo de vidrio glaseado que da más luz y una mejor visión panorámica. En la cabina, en tanto, el tablero de controles recibe un tratamiento slim para dar más comodidad a sus ocupantes. Algunas versiones, incluso, traerán una disposición de asientos similar a la de un sofá de tres cuerpos.

Citroen Cactus 01

El Citroën Cactus no olvida la conectividad con la tecnología, a través de una pantalla con sistema touch, ni tampoco del medioambiente. Su tracción HybridAir, que permite un rendimiento de hasta 32 km/lt, lo anota con apenas 107 g/km. en emisiones de CO2.

Si bien es un auto familiar y no para correr, te contamos que su velocidad máxima es 188 km/h. y su aceleración de 0 a 100 es de 9,3 segundos.

Lo mejor es que este auto no es un concepto. Ya hace su debut en Europa, incluida España, y se espera su llegada a países de Latinoamérica como Chile a partir del primer semestre de 2015.