Le queda bien el rojo rubí, pero ese es solo uno de los ocho colores con que el Infiniti Q60 posa sus llantas en Chile.

El modelo de la marca japonesa es un coupé deportivo que se inscribe en esta categoría no sólo por su diseño -que cuenta con detalles muy singulares y atractivos como la forma de sus ventanillas traseras-, sino que también por el desempeño que entrega cuando el conductor lo lleva al límite de sus capacidades.

Clave en dicho rendimiento es su poderoso motor V6 Twin Turbo de 3.0L, capaz de liberar 400 hp de potencia y desarrollar 475 Nm de torque. La combinación, además, le permite al Infiniti Q60 alcanzar los 100 km/h en cinco segundos y llegar a una velocidad máxima de 250 km/h.

Al pisar el acelerador a fondo, se disparan las revoluciones y aumenta la temperatura, pero todo bajo el absoluto control del sistema Active Shutter, el cual mejora la refrigeración con una apertura automática de la ventilación frontal.

Su comportamiento viene predefinido, pero se puede gestionar electrónicamente mediante seis modos de conducción: Standard, Snow, Eco, Sport, Sport+ y Customize. Este último permite el ajuste manual de todos los parámetros del vehículo.

También cuenta con una serie de asistencias electrónicas a la conducción (preventivas, correctivas y adaptativas) que actúan en forma independiente o combinada para evitar posibles errores del conductor y/o disminuir la ocurrencia de accidentes.

Uno de tantos es el control dinámico vehicular, que detecta si el giro del volante fue demasiado o insuficiente, ajustando la potencia del motor y aplicando los frenos para enmendarlo y mantener el auto en el camino correcto.

Por otro lado, el sistema de luces del Infiniti Q60 es LED, mientras que la iluminación exterior presenta una serie de dispositivos inteligentes para que el conductor y los vehículos que encuentre en la ruta, no experimenten problemas típicos que ocurren en condiciones de poca luminosidad.    

En la cabina, el coche incorpora un diseño, una ergonomía y una tecnología preparada para la comodidad y la seguridad. Por ejemplo, sus butacas deportivas exhiben un efecto denominado gravedad cero con el cual se reduce la fatiga en viajes largos.

Para los amantes de lo digital se incluyen dos pantallas táctiles, una de siete y otra de ocho pulgadas, ubicadas una sobre la otra en el panel central.

El control del arsenal tecnológico es a través de las mismas pantallas, además de comandos de voz, botonera al volante e incluso desde la comodidad del comando giratorio que va tras la palanca de cambios.

Vean el Infiniti Q60 antes que sus ojos lo pierdan de vista: