A la hora de comprar un auto usado, muchas personas pasan horas en diversas plataformas con la ilusión de materializar la compra-trofeo que representa el ansiado triplete: bueno, bonito y barato. Lo mismo ocurre también al considerar la opción de encontrar tu próxima joya en un remate.

A priori no hay nada malo en ello, pero es necesario tomar algunos resguardos para que la compra no se convierta en un fiasco. Es por eso que en Autofact se dedican a orientar a los usuarios al momento de ir por un vehículo “semi nuevo” sin desperdiciar tu dinero. En el caso de los autos subastados -donde la posibilidad el engaño está a la orden del día-, la compañía entrega algunos elementos que debes ponderar y que reducen el margen de riesgo.

Sobre remates por pérdida total

En este caso, lo primero que debes saber es si el vehículo está asegurado por alguna compañía y si el daño sufrido es mayor al 75%, que es lo que establecen las pólizas. El dinero obtenido en el remate es para la indemnización que cubrió el seguro, el resto es negocio redondo.

¿Pérdida total reparable o irreparable?

El segundo consejo es saber si el auto fue rematado por pérdida total reparable o irreparable. Si se trata del primer caso, es factible prolongar la vida útil del vehículo y que éste posea buenas prestaciones. Si hablamos de la segunda categoría es para arrancarse el pelo con pinzas.

Esto además podría poner en antecedentes de una posible clonación. Ahí, el negocio ya da para hacerse el harakiri.

Posibles problemas de un auto rematado

Es fundamental conocer los problemas mecánicos y los posibles daños estructurales, que suelen ser reparados con repuestos alternativos, para bajar los costos, y realizar su posterior venta. No necesariamente el uso de repuestos alternativos es un inconveniente, sobre todo si están homologados para la marca y modelo, sin embargo es una información que debe ser conocida por el comprador, para tomar una decisión informada.

Acá es conveniente ponderar la vida útil estimada y el comportamiento esperable ante el uso de insumos no originales.

Auto siniestrado y pérdida total

Ver o escuchar la frase ”pérdida total” de inmediato es señal para un mal presentimiento, pero en ocasiones esto obedece a que el gasto en repuestos es demasiado elevado para la aseguradora y no es beneficioso para su dinámica comercial, ante lo cual opta por no dar curso a la reparación.

Sin embargo, puede ocurrir que alguna persona lo remate y consiga una reparación a menor costo, dejando nuevamente operativo el vehículo. Por lo mismo los anteriores consejos o datos son relevantes, ya que en definitiva la compra de un vehículo en un remate, si se está bien asesorado, puede ser como ganarse la lotería.

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Para concluir, insistimos que los términos “auto siniestrado” y “pérdida total” suenan tenebrosos, pero son sólo códigos de la industria. Lo importante es que se informen. Si aún tienen dudas, visiten el el siguiente link.