Hey, hey, hey, calmemos las hormonas.

El primer vehículo de Mercedes Benz fue un auto de carreras, pero uno casi inevitablemente suele asociar a la marca alemana con sedanes y vanes. Nadie duda de su calidad ni de su elegancia o su diseño, pero al mismo tiempo uno esperaría un poco más de acción y picardía. No al extremo de un alas de gaviota como el SLS AMG, pero algo que vaya entremedio.

Y ahí, coqueteando, aparece este Mercedes AMG GT S 2016, un coupé que transpira sensualidad, uno de esos autos que uno se daría vuelta a mirar sin ningún tipo de culpa y decirle “esto es lo que me merezco”.

Mercedes AMG GT S

Mercedes Benz

El AMG GT S es un modelo deportivo y, por ende, su diseño sigue las líneas que entregan un look ligero, pero que a la vez encierra fuerza y potencia. Hay quienes ven ciertas similitudes con un clásico del segmento, como es el caso del Porsche 911, y esto no es casualidad. Mercedes Benz quiere una parte de esa manzana.

Mercedes Benz

El interior el AMG GT S se apega a la filosofía “aviation design” de Mercedes Benz, la cual básicamente busca recrear la sensación de sentarse al volante como si estuvieras en la cabina de un avión. Los detalles se expresan en el panel de control, las butacas, así como el amplio espacio que existe para sus ocupantes.

Mercedes Benz

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Para el final, hemos dejado lo que se esconde bajo su piel:

  • Motor V8 biturbo 4,0
  • Transmisión de 7 velocidades
  • Aceleración 0 a 100 km/h en 3,8 segundos
  • Velocidad máxima de 310 km/h
  • Consumo combustible: 9,4 lt/100 km

El Mercedes Benz AMG GT S es un modelo que saca aplausos. Sus únicos dos problemas son: sale a la venta en la primavera boreal (o sea, hay que esperar) y su valor no dejará contentos a todos. Si bien hay un esfuerzo en reducir costos para verlos en la calle, todavía es necesario contar con aproximadamente 120 mil dólares para estacionarlo en tu garage.

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