Poner un Fórmula 1 en las calles de una ciudad sería tan cruel como encerrar a un animal en la jaula de un zoológico. Simplemente, no es su hábitat. Semáforos, tráfico, baches y otros elementos sólo limitarían su naturaleza.

Esto, sin embargo, no coarta la imaginación de quienes sueñan con recrear la adrenalina de la pista, con coches adaptados al medioambiente urbano. De hecho, ese es el punto de partida detrás del Mercedes-AMG Project One, un deportivo que -con algunas adaptaciones- es un Fórmula 1 listo para tu garage. Bueno, si tienes dinero.


Presentado en el Salón del Automóvil de Frankfurt, el coche cuenta con un diseño exterior único, en el que destaca una grilla tipo mostacho y una bella aleta dorsal en su techo.

Pero es lo que va bajo su capó lo que en realidad seduce. El Mercedes-AMG Project One es un híbrido con una combinación de motores que desata 1.000 hp, va de 0 a 200 km/h en seis segundos y alcanza una velocidad máxima de 350 km/h.

El combo de motores mencionados comienza con un diesel V6 de 1,6 litros que es el mismo utilizado en la Fórmula 1. La única diferencia es que sus revoluciones llegan a 11.000 rpm, en vez de las 15.000 que alcanza en los circuitos. El resto queda en manos de otros cuatro motores eléctricos, uno instalado en el turbocargador, otro integrado en el motor de combustión y dos en la ruedas delanteras, los cuales le dan 4WD.

#InYourFaceF1.

Todo administrado por una caja de ocho velocidades.

Por cierto, la sensación Fórmula 1, también se vive en la cabina. Si bien hay espacio para pantallas y smartphones (algo que no se ve en un monoplaza de competición), sí se le añade un volante similar a los que vemos en las manos de experimentados pilotos.

La idea es tener una experiencia completa, pero para dos personas.

 

La producción del Mercedes-AMG Project One será limitada (275 unidades para Estados Unidos) y cada ejemplar costará cerca de 2,8 millones de dólares.

¿Qué piensas de esta obra de arte? ¿Te gustaría manejar un Fórmula 1?