A estas altura de la vida, los SUVs no son una necesidad, sino que un vicio.

A propósito, Opel acaba de inyectar al sistema un nuevo modelo. Se trata del Opel Grandland X, un SUV compacto que se suma a la ya existente gama X de la marca alemana, compuesta también por el Mokka X y el Crossland X.

Este tercer miembro de la familia comenzará a venderse en el otoño europeo 2017 y cuenta con un nutrido equipamiento tecnológico para satisfacer a sus pilotos. ¿Algunos ejemplos?

  • Control crucero adaptativo
  • Detección de peatones y frenado automático de emergencia
  • Alerta de somnolencia del conductor
  • Asistente avanzado de aparcamiento con cámara de visión en 360​​°
  • Iluminación full LED con faros delanteros adaptativos
  • Grip Control con cinco modos de conducción

El mencionado Grip Control es un sistema electrónico de tracción que varía el comportamiento del vehículo, según el modo de conducción seleccionado, asegurando la tracción adecuada sobre superficies con nieve, barro, arena y agua. Para esto actúa sobre la distribución del par en las ruedas delanteras, en la relación de cambios de la transmisión automática, así como también en la respuesta del acelerador.

Pensando en todos los pasajeros, el Opel Grandland X dispondrá de calefacción en todos los asientos y el volante. Además se podrá acceder al compartimento de carga con sólo deslizar el pie por debajo del parachoques, activando su apertura automática.

También tendrá total conectividad mediante el sistema multimedia IntelliLink y el asistente personal Opel On Star. Este permite hacer reservaciones en hoteles y buscar estacionamientos, entre otras funciones.

Los smartphones se podrán recargar de manera inalámbrica mediante carga inductiva y se podrán operar desde el sistema de info-entretenimiento de Opel, el cual es compatible con Apple CarPlay y Android Auto.

La cabina es más espaciosa que los otros modelos X, gracias a los 20 centímetros extra que posee. La mayor amplitud también se replica en cuanto al portaequipaje, cuya capacidad es de 514 lt. en condiciones normales, llegando a 1.652 lt. con los asientos traseros abatidos.

En su diseño exterior comparte la genética X vista en el Crossland con una carrocería bitono. Además refuerza su imagen off-road con protecciones plásticas para los tapabarros y faldones laterales, entre otros detalles.

Como último dato, el Opel Grandland X usa la misma plataforma del Peugeot 3008, fabricante francés que desde este año es el nuevo propietario de la marca alemana.