Nuevas señales de alerta surgen sobre la seguridad en la conducción de los automóviles autónomos. A los accidentes  protagonizados por los coches desarrollados por Google o al hackeo sufrido por un coche de Tesla, por citar algunos ejemplos, ahora se suma una nueva preocupación: autoadhesivos pegados en las señales de tránsito.

¿Qué cómo es esto? El principio es simple. Un grupo de ociosos investigadores descubrió que es posible confundir a los sensores de los automóviles autónomos para que marren al interpretar el significado de una señal de tráfico, por el simple expediente de adosar en su superficie unas pegatinas.

El descubrimiento se obtuvo en el marco de un estudio llamado “Criptografía y Seguridad” desarrollado en la Universidad de Washington. En este se estableció que basta con diseñar imágenes con parámetros determinados en cualquier computador,  imprimirlas y pegarlas sobre la cara de una señal de tránsito para confundir a los dispositivos de captura de imágenes de los coches autónomos.

Dicho engaño se basa en la confusión. La inteligencia de los vehículos autónomos trabaja con algoritmos específicos que le sirven para distinguir entre las distintas señales de tráfico y procesar sus significados. Precisamente ahí entran las pegatinas, pues al estar sobre la superficie de dichos signos confunden al software del auto, generando lecturas erradas que ocasionan que una mala interpretación de su significado.

Grave, muy grave.

Ahora, tranquilos, no basta que alguien se ponga a imprimir imágenes como loco y tapice las señales de tránsito de la ciudad para marear a los coches autónomos. Para conseguir dicho efecto es preciso que los adhesivos contengan información específica que altere los algoritmos de reconocimiento del entorno. En resumen, las imágenes deben contener nuevos algoritmos que confundan a los algoritmos originales.

En la investigación se estableció que las pegatinas confundieron a los coches autonómos usados en las pruebas, los que  interpretaron una señal “Pare” como una de “Velocidad Máxima” y un “Virar a la derecha” como una señal de “Pare”.

Sobre El Autor

Periodista de carrera irregular que por su falta de convicción en cuanto a su elección se transformó en un alma en pena que abandona y retoma, cada cierto tiempo, el ejercicio de su profesión. Al parecer algo de periodismo hay en su ADN puesto que aún sigue en esto.