Así como para calentar el ambiente en espera de la llegada de los modelos eléctricos oficiales de Porsche, unos tipos de Holanda decidieron apurar el tranco y producir versiones eléctricas del clásico Porsche 911, la que llamaron “Quintessenza” y que cuenta con características muy competitivas para los estándares actuales.

Los chicos de Voitures Extravert son quienes están tras la idea, y no se crea que tomaron la carcasa de un viejo 911 y le instalaron pilas como para que pudiera dar una vuelta a la manzana. No señor. acá hablamos de tuning del bueno.

Lo primero que hacen es desarrollar la modificación exclusivamente sobre modelos de los años 70 y 80, a los que les quitan todo el interior, pero realmente to-do. Luego se abocan a lo suyo. Celosos de su emprendimiento, no detallan los aspectos técnicos de su trabajo, los que solo son revelados a los compradores dispuestos a pagar 300 mil euros por hacerse con uno de estos coches modificados.

En términos técnicos, lo único que se sabe es que la modificación usa una batería de 60 kWh que ofrece una autonomía de 400 km y una aceleración que permite alcanzar los 100 Km/h en poco menos de 6 segundos.

La intervención del 911 consta de dos versiones: Quintessenza SE y Quintessenza TE, donde el primero respeta a cabalidad la imagen del 911 original, en tanto el TE ofrece una versión con el turbo más robusto.