Sin duda las puertas son el componente más importante en el diseño de un automóvil puesto que son el paso inicial y previo antes de comenzar a conducir y muchas veces son el sello característico de una marca.

Muchas puertas que se han diseñado en la historia de la industria automotriz con el acento puesto en la funcionalidad y también en la estética, pero en ocasiones esta última característica no siempre considera aspectos relativos a la seguridad o comodidad de apertura o cierre.

Suicidas

Una desafortunada forma de clasificar el tipo de puertas es el que se utiliza para las que se abren en sentido contrario al convencional, es decir, de adelante hacia atrás y que se denominan suicidas y que se utilizaron mucho a principios del siglo XX. Sin embargo, en la actualidad estas puertas se encuentran en alguno lujosos automóviles como lo Rolls-Royce y otras marcas linajudas como Ferrari, pretende usarlas en su futuro SUV.

Estas puertas suicidas tienen como inconveniente que al abrirse el viento las empuja con fuerza, lo cual si ocurría en movimiento era fatal cuando no existían los cinturones de seguridad.

Sin embargo, también se pueden llamar asesinas cuando por los costados vienen, raudamente, ciclistas o motociclistas quienes impactarán por el lado más duro de la puerta y quien cometió la imprudente maniobra estará blindado como el Capitán América y su escudo protector.

En todo caso las puertas convencionales también presentan el mismo inconveniente, pero al menos ahí chocarán con un material más acolchado y por último, tanto victimario como víctima sufrirán en forma equitativa por el accidente.

Alas de gaviota

Las puertas Alas de gaviota se conocieron en la década del 50 cuando debutó el Mercedes-Benz 300 SL Gullwing y causaron tal sensación que muchas marcas las han instalado en algunos de sus modelos.

Sin embargo, sus desventajas en cuanto a funcionalidad y seguridad priman por sobre su espectacular diseño. Por ejemplo, si un auto con alas de gaviota se vuelca es imposible abrir las puertas. Una vez sentado, alcanzar las manillas para cerrarlas es poco práctico e incómodo a menos que sea un futbolista de la NBA. Además, requieren de mayor espacio libre para abrirlas.

En todo caso, en algunos autos modernos que ha heredado estas puertas, como el Mercedes SLS AMG, solucionaron el problema ante un volcamiento con un sistema de bisagras explosivas que libera las puertas de su anclaje a la carrocería, algo así como un asiento eyectable de un avión de combate.

De tijera

Estas puertas son el sello que distingue a Lamborghini desde que su modelo Countach las incorporó y no hay modelo posterior de la marca que no las use. Sin embrago, como todas estas puertas hay ventajas y desventajas.

Al igual que las puertas alas de gaviota, las del tipo tijera no permiten escapar del auto en caso de ocurrir un volcamiento. Además, su elevado ángulo de apertura provoca serias dificultades para tomar la manilla y cerrarlas. Sin embargo, para el caso de la apertura y cierre basta un mínimo de espacio ya que se deslizan sin apartarse ni sobresalir de la carrocería, siendo ideales para estacionar en lugares estrechos.

Alas de mariposa

Este tipo de puertas son características en modelos de las marcas británicas Koenigsegg y McLaren y el BMW i8 el súper deportivo eléctrico bávaro.

Estas puertas son muy similares a las empleadas por Lamborghini, pero su mecanismo difiere ya que primero se abren levemente en sentido horizontal para luego deslizarse en sentido vertical como las de tijera.

Fuera de esa mínima diferencia entre estos dos tipos de puertas, en el caso de las ventajas y desventajas no distan en nada.

Alas de cisne

Las puertas alas de cisne también son de aquellas que caracterizan los autos de una marca, incorporadas por primera vez en los Aston Martin DB9 y Vantage que, si bien a simple vista se ven como cualquier puerta tradicional, estas se elevan ligeramente evitando así los topes con las aceras u otros elementos ubicados paralelamente y muy cercanos al coche.

Los inconvenientes de las puertas alas de cisne no son más que los mismos que cualquier puerta convencional, es decir, el tamaño del espacio y la distancia necesaria para abrirlas por completo.