Transitar por la ciudad puede ser algo tedioso, sobre todo en horas punta. Sin embargo, con el nuevo Kia Morning GT Line la experiencia puede ser muy diferente, gracias a su tamaño, agilidad y comodidad. Un combo que te permitirá sortear los atascos de mejor manera y disfrutar en cada parada gracias a su nivel de equipamiento y conectividad.

Este citycar escapa a lo acostumbrado con una apariencia, carácter y comportamiento más allá de lo meramente funcional, como se ve en la mayoría de los vehículos de este segmento.

DISEÑO

El cambio experimentando por este citycar entrega muchas sensaciones gratificantes. De partida, su look deportivo va más allá de una simple impresión. Aquel espíritu también se refleja en su conducción, algo de lo que hablaremos más abajo.

Como en toda la gama GT Line de Kia, el Morning recibe una silueta más estilizada y es equipado con una serie de accesorios y terminaciones -tanto interiores como exteriores- que proyectan el carácter deportivo del que les hemos hablado.

Es sugerente y evidente.

Incluso da la sensación de ser un felino agazapado, esperando atacar el asfalto, gracias a elementos como sus llantas de aleación, sus faldones laterales, su doble salida de escapes y su agresivo frontal.

CABINA

El interior sencillamente es un espejo de lo que ves por fuera. Sus butacas de eco-cuero en dos tonalidades, las inserciones que simulan aluminio en el panel, la palanca de cambios y el volante que combinan con el enfundado en cuero y costuras a la vista, así como los acabados negro piano (brillante), serán una provocación a tus sentidos.

En una inspección rigurosa de su equipamiento abordo, la vista es atraída de inmediato por su pantalla multimedia táctil de 7”, la que flota sobre el panel central. Una respuesta de Kia a quienes pedían dotar sus vehículos con sistemas más modernos y de mayores dimensiones.

Por cierto, su sistema de info-entretenimiento cuenta con conexión Bluetooth, USB y es compatible con Apple CarPlay y Android Auto.

Para evitar errores del conductor e incluso de los pasajeros, el Kia Morning GT Line está preparado.

Como es característico en los vehículos de este fabricante, es posible definir y realizar muchas configuraciones para facilitar y asegurar un correcto uso del automóvil, entre ellas un silenciador del audio en maniobras de retroceso, una maniobra apoyada por una cámara, líneas guía en pantalla y sensores de aproximación delanteros y traseros.

Por otra parte, el sistema de info-entretenimiento no permitirá la interacción del piloto o copiloto si el auto está en marcha, algo que ya es común en toda la gama de Kia.

Los habitabilidad en su cabina es correcta, pero al acomodar las butacas delanteras, el espacio para las piernas de los asientos traseros se empequeñece el espacio para las piernas y los que hicimos el test no somos precisamente altos o corpulentos.

Además, el asiento del conductor sólo cuenta con dos regulaciones básicas, es decir, adelante y atrás más el respaldo reclinable. Aquí extrañamos una regulación de altura y/o lumbar, así como una para la profundidad del volante, dando más posibilidades de aprovechar el espacio interior. Recordemos, es solo un citycar.

También notamos que la ubicación de la palanca de cambios está algo retrasada. Quizás adelantar su posición sea más natural y algo más cómodo para su accionamiento.

En resumen, su cabina tiene materiales, acabados y diseño que son muy gratos a la vista y el tacto, pero faltó sacarle más partido al espacio interior.

EXPERIENCIA AL VOLANTE

Sin duda el Kia Morning GT Line es un citycar entretenido de conducir. Su pequeño motor de 1.2L con 83 hp es elástico y ágil, transmitiendo lo deportivo de su look a su movimiento.

Su comportamiento es vivaz y dinámico. Si lo exiges, responde muy bien y sube la velocidad de forma bastante acelerada pasando sin problemas de los 120 km/h. Ojo, no abusamos de esto y tampoco lo hagan ustedes.

Sin embargo, nos hizo notar que la transmisión de cinco marchas no es suficiente, ya que al ser un motor revolucionado, al llegar a los 120 km/h, el auto exige una sexta marcha para desahogar el motor.

Obviamente, el equipamiento apoya en la conducción. En el display del tablero de instrumentos, el coche sugiere la marcha adecuada, según como nota las revoluciones del motor, ayudando a economizar combustible.

Por otro lado, si adoptas una conducción deportiva y pruebas con maniobras más osadas se siente un cierto bamboleo de la carrocería en virajes y un derrape de cola que se solucionaría perfectamente con alguna asistencia electrónica, además de un chasis y suspensión más reforzada. Ahora si tienes muñeca esto no es un defecto, sino que un aderezo al momento de “tirarle el cuello” a este citycar.

La maniobrabilidad es muy buena y se corrobora con su amplio radio de giro y la asistencia electrónica en la dirección. Esta se endurece a medida que vas aumentando la velocidad, transmitiendo mayor aplomo y aminorando lo expresado en el párrafo anterior.

Sus frenos con ABS funcionan perfecto, la mordida del caliper es precisa y efectiva incluso en momentos que se requiere pisar el pedal a fondo. Mantienen la trayectoria y firmeza requerida para una detención segura y eficaz.

Si nos preguntan como podríamos resumir nuestra experiencia a bordo del Kia Morning GT Line, es como conducir un karting de competición, pero con la comodidad y equipamiento de un vehículo por encima del segmento en el cual se encasilla este citycar. Un diabillo, más aún en su color rojo italiano.

Finalmente les contamos que el Kia Morning GT Line está a un precio de CL$ $9.390.000. Sus detalles más específicos puedes verlos en su ficha técnica.

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