En Chile las camionetas Nissan son sinónimo de confiabilidad, atributo forjado fundamentalmente en el desempeño que por décadas exhibieron en estas tierras sus señeros modelos Terrano y Navara, ambos descontinuados y reemplazados por la flamante Nissan NP 300, un vehículo que acabamos de probar en su versión LE 2.3D MT 4WD.

Esta nueva pick up se presenta en diez versiones y dos motorizaciones, un gasolinero de 2.5L y otra con el nuevo motor turbo diésel de 2.300 cc. desarrollado junto a Renault. Así Nissan apunta a cubrir todas las necesidades del segmento de las camionetas medianas con un solo modelo, a diferencia de antes que lo hacían con la Terrano y Navara.

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DISEÑO

De entrada se nota que estamos en presencia de una nueva camioneta, no de una versión remozada de sus antecesoras. Quizás los nostálgicos extrañen las líneas rectas y formas anguladas de los modelos previos, porque la NP300 presenta formas redondeadas, en el estilo que impera en el segmento de las pick up medianas.

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La apariencia es fuerte, robusta y transmite solidez. El frontal es amplio y poderoso, dominado por una máscara con un intenso uso del cromado y que está flanqueada por ópticos LED de estilo angulado que se proyectan hacia el costado de la carrocería. La máscara no luce excesiva y dado el tamaño de la camioneta sirve para poner una línea divisoria que rompe la continuidad del color, generando una transición armónica entre el capó y el parachoques.

El capó y los costados lucen marcadas nervaduras, las que junto al diseño de los espejos y la toma de aire frontal buscan mejorar la aerodinámica, para mantener controlado el consumo y optimizar la insonorización del habitáculo.

El aspecto es robusto, pero la incorporación las barras de techo, guardafangos desplazados, unas generosas pisaderas y unas llantas de aleación de aro 18, sirven para alivianar lo granítico del modelo.

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Tal vez en un guiño a su historia la parte trasera conserva mucho de la apariencia tradicional de las camionetas Nissan, donde el portalón y los focos lucen como los que conocemos de toda la vida.

MOTOR Y EQUIPAMIENTO

Probamos la NP300 LE 4WD con el nuevo propulsor diésel sobrealimentado de 2.3L, con transmisión mecánica de seis marchas, que ofrece 158 hp y un torque máximo de 403 Nm.

El modelo cuenta con un generoso conjunto de sistemas de asistencia a la conducción, como control de ascenso y descenso, asistente de frenado con sistema ABS+EBD, diferencial de deslizamiento limitado (LSD), entra otras características. (Para ver la ficha técnica completa ingresa a este enlace).

A nivel estructural destaca la utilización de un nuevo chasis tipo escalera totalmente encajonado, el cual mejora la rigidez del conjunto y optimiza la respuesta en toda clase de caminos. También se mejoró la suspensión, reemplazando el paquete de resortes trasero por el sistema de eje rígido con multilink, que incrementa ostensiblemente el confort de rodaje, sin sacrificar la capacidad de realizar trabajo pesado según nos precisaron en Nissan. Sin embargo, ese es un aspecto que no pusimos a prueba en este test.

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Otro aspecto interesante es el sistema móvil de anclaje del pick up (Utili-Track), que posee dispositivos atornillables que van montados sobre rieles y que pueden ser cambiados de ubicación, generando puntos de fijación y amarre totalmente personalizables. Son muy simples de operar y no requieren de herramientas, basta con la manipulación manual.

A nivel de confort, la NP300 cuenta con todo lo que se puede desear en un vehículo, como climatizador bizona, asientos de cuero con los delanteros calefaccionados, parabrisas con filtro UV y vidrios traseros tinteados, sensores y pantalla de retroceso, espejos laterales eléctricos abatibles, además de un completo sistema de info entretenimiento, entre otras características.

En lo que estimamos queda al debe es en los airbags, pues solo equipa dos frontales, para el conductor y el acompañante.

EXPERIENCIA

Instalados en el asiento del piloto da la impresión de estar dentro de un SUV, por el alto nivel de equipamiento, pero diríamos que en propiedad la NP300 se ubica más acertadamente en la categoría de los Sport Utility Truck (SUT), vehículos de trabajo con alto nivel de confort.

La camioneta es alta, de hecho las personas de baja estatura apreciarán las pisaderas y las manillas de apoyo para ingresar, pero ya dentro, y ajustados los parámetros de la butaca de acuerdo a la talla del piloto, todo funciona perfecto.

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Tras presionar el botón de encendido iniciamos la marcha. Las primeras sensaciones son curiosamente familiares, rápidamente da la impresión de que estás conduciendo tu camioneta de toda la vida. El tacto del volante multifunción y la respuesta de la dirección son afables. Quienes estén habituados a conducir SUV se sentirán de inmediato en su área de confort.

La percepción de las dimensiones de la camioneta se internaliza pronto, gracias al amplio parabrisas con buen ángulo de visión y a los generosos espejos laterales, lo que permite desplazarse sin sobresaltos entre la multitud de vehículos que circulan por la ciudad.

Una de las jornadas de evaluación fue en la ciudad, para constatar las capacidades de la camioneta como vehículo de uso diario, y cumplió con creces. El motor responde sin demoras en regímenes bajos, sin dilaciones en las salidas ni en reinicios de marcha. El paso de los cambios no tiene la agilidad de un automóvil, pero no transmite pesadez ni letargo en las reacciones. Tiene buen radio de giro para el tamaño, lo que notamos particularmente al estacionar paralelo a la acera entre dos vehículos.

Al día siguiente salimos a carretera y a un par de caminos fuera de asfalto. En carretera se aprecia el buen trabajo logrado con la insonorización del habitáculo, pues no se perciben ruidos exteriores más allá de un leve sonido del motor. El rodaje es muy confortable, la camioneta se siente en todo momento muy pegada al piso y la suspensión resulta sorprendentemente amable tratándose de una pick up. Sin exagerar, a ratos es fácil olvidar que se viaja en una camioneta.

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El espacio de las plazas traseras es más generoso que en modelos anteriores de esta clase de vehículos de Nissan, lo que se agradece, en nuestra prueba adultos sobre 1,80 m de estatura viajaron sin contratiempos en dicha ubicación.

Las buenas sensaciones crecieron al salir del camino. Ya en un hábitat más natural para una camioneta con ADN de trabajo pusimos a operar la tracción y, como era esperable, actuó estupendo, con mucho aplomo y consistencia. A su vez la asistencia para pendientes, tanto de subida como de bajada, ofrece mucho control y seguridad.

Acá nuevamente la suspensión trasera se anotó puntos, pues copió bastante bien el terreno, sin sentirse “rebotona” y ofreciendo una respuesta bastante modulada.

En conclusión, la NP300 tiene las condiciones para ser utilizada como vehículo diario tal como un SUV, pues el nivel de equipamiento, condiciones de confort y suavidad de rodaje lo permiten, pero a la vez tiene la polivalencia para actuar como un rudo vehículo de trabajo que siga el legado de sus antecesoras.

A continuación los dejamos con un video y una galería de fotos de la NP300