Porsche es una marca de coches que va a la vanguardia, pero que al mismo tiempo siempre deja un lugar para complacer a los amantes tuerca más puristas. Un ejemplo de esto último es el último  Porsche 911 Carrera T, un verdadero revival de 911 T de 1968.

Obviamente hay cosas que los distancian, como su menor peso, una caja de cambios manual con relación de marchas más cortas y un sistema de tracción trasera con diferencial autoblocante mecánico.

Además presenta características que no están en el Carrera básico, como el chasis deportivo Porsche Active Suspension Management (PASM), el Sport Chrono Package con peso optimizado, así como un tapizado Sport-Tex para la parte central de los asientos.

Otros elementos característicos de su diseño son las ventanas traseras laterales y una luneta posterior hechas de vidrio liviano, mientras que las manijas interiores de las puertas son un par de correas de lona.

Los asientos posteriores y el sistema Porsche Communication Management (PCM) fueron eliminados, aunque quienes los deseen pueden solicitarlos, sin costo alguno. ¿Por qué los quitaron? Para disminuir el peso del vehículo (1.425 kg) en relación al 911 Carrera convencional.

Un diseño y apariencia única

En el frontal, el 911 Carrera T (Turismo) destaca por un spoiler optimizado aerodinámicamente y unos retrovisores Sport Design pintados en Gris Ágata Metalizado. De costado, sus rines Carrera S de 20″ en Gris Titanio -conjuntamente con los logotipos 911 Carrera T- son dos elementos distintivos de esta versión.

Atrás hay una singular cajuela con el logotipo Porsche, la denominación ‘911 Carrera T’ y un sistema de escape deportivo de serie con tubos dobles pintados en negro y situados en la parte central.

Las opciones de colores exteriores son Negro, Naranja Lava, Rojo Guardia, Amarillo Racing, Blanco y Azul Miami, así como los colores metalizados Blanco Carrara, Negro Jet y Plata GT.

Habitáculo purista

El conductor del Carrera T cuenta con un asiento deportivo negro con  tejido Sport-Tex, el cual ofrece cuatro opciones de ajustes eléctricos, mientras que los apoyacabezas incorporan el logotipo ‘911’ cosido en color negro.

Por su parte, el volante de cuero presenta diseño deportivo GT y tiene un botón para seleccionar diferentes programas de conducción. La palanca de cambios, en tanto, tiene un esquema rojo exclusivo para el modelo. Las molduras decorativas en el tablero y en las puertas son negras.

Una opción especial es el paquete interior T, que da un ambiente aún más deportivo, gracias a los colores Amarillo Racing, Rojo Guardia o Plata GT. Estos además añaden detalles visuales en los cinturones de seguridad, reposacabezas, correas de lona y en la parte central de los asientos Sport-Tex.

Peso, potencia y rendimiento

Su motor bóxer de seis cilindros y tres litros con doble turbocompresor desarrolla 370 caballos (272 kW) de potencia y un par máximo de 450 Nm, que está disponible entre las 1.750 y las 5.000 rpm.

La relación peso/potencia del coche fue mejorada hasta los 3,85 kg/hp, lo que garantiza mayores prestaciones y más agilidad. Gracias a la transmisión manual con unas relaciones de cambio más cortas y al diferencial autoblocante mecánico, el 911 Carrera T acelera de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos y alcanza los 200 km/h en sólo 15,1 segundos.

La transmisión de doble embrague Porsche PDK también es una opción en el Carrera T, lo que permite al vehículo llegar a los 100 km/h en 4,2 segundos y pasar la barrera de los 200 km/h en 14,5 segundos. Con ambas variantes de transmisión la velocidad máxima está por encima de los 290 km/h.

Un Porsche más sencillo, pero que hay que ver en acción:

¿Te gustaría un Porsche más puro y austero?

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