AA los gringos les encantan los piques de cuarto de milla. Prueba de ello es que ya por séptimo año consecutivo, los chicos de Motor Trend organizaron lo que ellos llaman World’s Greatest Drag Race. ¿El ganador? Un Tesla Model S P100D, lo que sorprendió a muchos, aunque en realidad no debería.

A primera vista el triunfo de un sedán eléctrico que compite con deportivos de tomo y lomo parece el triunfo de David contra Goliat, sobre todo si consideramos el linaje de los participantes:

  1. Alfa Romeo Giulia, 510 hp.
  2. Aston Martin DB11, motor V12 y 608 hp.
  3. Chevrolet Camaro ZL1 1LE con 650 hp
  4. Chevrolet Corvette en su versión Grand Sport con 460 hp
  5. Ferrari 488 GTB, con 670 hp
  6. Lexus LC500, motor V8 con 477 hp
  7. McLaren 570 GT, propulsor V8 y 570 hp
  8. MercedesBenz-AMG GT R, 585 hp
  9. Nissan GT-R Nismo con 600 hp
  10. Porsche 718 Cayman S con 350 hp.
  11. Porsche 911 Turbo S con 580 hp.
  12. Tesla Model S P100D, con 700 hp.

La primera lectura nos muestra que los números no sólo están equiparados en cuanto a potencia, sino que favorecen a al Tesla, que con sus 700 caballos de fuerza supera a los demás competidores en esta categoría.

Todos los demás participantes son modelos a combustión, lo que debido a las limitaciones propias de dicha tecnología les toma más tiempo transferir la potencia desde el motor a las ruedas. Esto no ocurre con el Tesla, dado que el par motor es traspasado directamente a las ruedas. Para sumar puntos, además cuenta con dos propulsores, uno por cada eje, lo que brinda un agarre casi instantáneo al momento de arrancar, pasando de 0 a 100 km/h en 2,7 segundos.

A partir de estas consideraciones, vemos que no es para nada una sorpresa el triunfo del Model S P100D en esta prueba de aceleración, pues sólo debió imponerse en 400 metros de recorrido, que es la distancia equivalente al cuarto de milla.

Los resultados no dan para concluir que Tesla fabrica coches con prestaciones deportivas, ni de lejos. Una cosa es tener una aceleración rápida, pero otra diferente es alcanzar una velocidad final elevada y sostenerla. Ni hablar de diseño y características técnicas y mecánicas que requiere la conducción en circuito, que es donde los verdaderos deportivos se mide. De hecho, las 2,3 toneladas que pesa este Tesla hacen difícil la idea de verlo en una pista de carreras.

Como sea, la prueba estuvo divertida. Si tienes ocho minutos disponibles en tu vida, dale una mirada.