Se acercan los días lindos, esos de temperatura elevada y de usar menos ropa. Y eso es una invitación a dejar de lado el transporte público y el automóvil. Es el momento de subirnos a una bicicleta para ir a trabajar, pasear y hasta ir a comprar el pan. Por ende, es la ocasión ideal para desplazarse con estilo por la ciudad, el momento de considerar la compra de una bici que atrape todas las miradas y deje boquiabiertos a los que aún prefieren ir apretados en el metro.

El estado de Santa Catarina, en Brasil, tiene cosas maravillosas. Además del famoso Balneario de Camboriu, la playa de Santinho y el club de fútbol Figueirense en Florianópolis, hoy también nos podemos enamorar de las espectaculares WS Cruiser: las bellas bicicletas retro inspiradas en motos clásicas del pasado.

Detrás de este proyecto están Taina Almeida da Silva y Leandro José de Almeida da Silva, dos apasionados empresarios amantes de las motos antiguas. En 2012 decidieron hacer su aporte al mundo ciclístico diseñando bicicletas que recuerdan las clásicas Indian de 1909 y las Harley Davidson de 1913. Querían convertir la bicicleta en un vehículo agradable de conducir, que respetara el medioambiente, pero que no dejara de lado la belleza, la comodidad y la ergonomía de una buena bici con un toque vintage.

Desde la fábrica de San Juan, en el estado del sureste de Brasil, empezaron a producir modelos de bicicletas a pedales, eléctricas o con motores de combustión de cuatro tiempos. El toque vintage de los modelos atrapó ràpidamente las miradas de los brasileños que querían algo diferente, ondero y con la calidad que puede ofrecer un producto artesanal. Los modelos WS Brave y WS Wattz se transformaron en los más vendidos de la empresa, por lo que los Almeida da Silva quisieron ir un poco más allá: llevar estas espectaculares bicis al resto del mundo.

Y esto nos lleva a Theodore Burlot, CEO de Hold International Corp., empresa encargada de la internacionalización de WS Cruiser. Burlot habló con nosotros y comentó que buscan socios en Estados Unidos y Latinoamérica

XY: ¿Qué se necesita para ser distribuidores de sus productos?

Burlot: Lo primero por su puesto es un poco de capital. Pero lo principal es que entiendan el concepto, que no piensen que esta será una bicicleta para vender en todos lados. Como es un producto especial, debe ser comercializado con ese criterio. En todo momento quisimos hacer una bicicleta con las características de las primeras bicis: un producto sólido, confiable, duradero y a su vez que fuera elegante. Inclusive hemos desarrollado un concepto de local comercial que le ofrecemos a nuestros distribuidores, en el caso que no tengan montada una estructura.

XY: ¿Cuál de los modelos ha tenido más éxito?

B: Los modelos WS Brave y WS Wattz. Pero recuerda que como personalizamos a pedido, han ido saliendo algunas cosas nuevas. Por ejemplo, el modelo Race es la Brave con suspensiones de moto. Y el modelo Rock es la Brave, pero más económica.

Ahora estamos con un proyecto de réplicas de las motos de 1903 a 1920, las que motorizamos con motor de 4 tiempos para los que quieren sentir un motor a explosión. Acá nos motiva mantener en el recuerdo las primer bicicletas motorizadas que dieron vida a una nueva modalidad de transporte y, podríamos decir, una cultura: las motocicletas.

XY: ¿Cuál es el costo de esos modelos en dólares?

B: Los precios varían según los países y sus impuestos, pero puedo decirte que el costo -sin tomar en cuenta el envío y los impuestos- es de 1.200 dólares en adelante. Las motorizadas, en tanto, van desde los 1.800 dólares.

XY: ¿Cómo describirían a sus clientes?

B: Estas son bicicletas artesanales, de gran calidad, con carácter. Nuestros clientes buscan esto mismo, algo diferente, con distinción, calidad y, sobre todo, con la comodidad que puede ofrecer una WS Cruiser. Los más exigentes además las quieren personalizadas, por lo que eligen los colores y combinaciones, y están dispuestos a esperar unos cuantos días más para tener un producto que vale la pena”.