El Grupo Chrysler, dueña de los destinos de la marca Dodge, presentó esta semana una criatura digna del Averno: el Challenger SRT Hellcat 2015, un muscle car que ostenta el motor más poderoso creado hasta ahora por la compañía estadounidense, una bestia capaz de desatar 600-plus caballos de fuerza

El anuncio es un mes después de liberar al hermano pequeño, el Challenger SRT (485 hp) y de acuerdo a la compañía comenzará a producirse en el último cuarto de este 2014.

El Challenger SRT Hellcat 2015 es capaz de generar toda ese energía gracias a un motor Hemi V-8 de 6,2 litros, y una transmisión de ocho velocidades. Su potencia es realmente de manicomio.

La experiencia en el volante, además, puede ser personalizada, gracias a sus cuatro modos de manejo:

  • Custom: Permita personalizar la performance del vehículo
  • Sport: Entrega un performance aumentada de las capacidades del modo default
  • Track: Entrega máximo rendimiento en superficies secas y suaves
  • Default: Es la que se activa automáticamente al encender el auto

Dodge Hellcat

Técnicamente todo está dispuesto para exprimir sus capacidades, desde su esqueleto hasta los frenos (Brembo) y sus neumáticos. El diseño de su carrocería y sus interiores también están a dicho servicio, haciendo guiños y modificaciones a su inspiración, el Challenger de 1971.

Su capó tiene tomas de aire que ayudan al aspecto y las funciones aerodinámicas del vehículo, y el splitter, más alargado de lo normal, busca mejorar el rendimiento ante la fuerza de gravedad. Sus focos, en tanto, son con tecnología LED. El Dodge Challenger SRT Hellcat tiene a disposición 11 colores de pintura: B5 Blue Pearl Coat, Billet Silver Metallic Clear Coat, Bright White Clear Coat, Granite Crystal Metallic Pearl Coat, Ivory White Tri-Coat Pearl, Jazz Blue Pearl Coat, Phantom Black Tri-Coat Pearl, Pitch Black Clear Coat, Redline Tri-Coat Pearl, Sublime Metallic Pearl Coat and TorRed Clear Coat. Se pueden agregar 2 tipos de franjas: Black Satin Gloss y Silver High Gloss.

En el interior, la inspiración en el Challenger 1971 es más notoria, aunque claro, con elementos del siglo XXI. El panel tiene un pantalla touchscreen que puede activarse con el sistema Uconnect, el cual se puede manejar desde el auto o a través de una aplicación de smartphone, la cual también puede configurar el modo de manejo.