La firma KTM se fundó en Austria el año 1934 con el objetivo de fabricar motocicletas, pero desde el 2008 que fabrican un auto deportivo, estilo Roadster, del cual este 2013 se presentó la 3ª generación: el X-Bow GT.

Los antecesores son el X-Bow (1998), X-Bow R (2011), y el X-Bow RR (2012). La diferencia entre estos es la performance y prestaciones que cada uno entrega, pero la gran diferencia del GT es la inclusión de un parabrisas envolvente que permite conducirlo sin la necesidad de usar casco. También está el X-Top, un techo de lona elasticada, útil para los días de lluvia. Con esto se logra algo más de comodidad.

X-Bow GT_Rear

Ruedas al descubierto como todo Roadster.

Independiente de lo anterior, la verdad es que este deportivo de KTM es un pura sangre diseñado y equipado para correr, no para salir a dar un confortable paseo.

En esencia, la línea X-Bow nunca tuvo puertas ni parabrisas. Fue concibido como un auto de carreras. Se ingresa de la misma manera que en un bólido de la Fórmula 1. Incluso las butacas Recaro, el volante multifunción, los cinturones de seguridad de 4 puntas y la pedalera deslizable, son todos accesorios en un F1.

Los X-Bow de KTM, incluíido el GT, digamos el más civilizado, son coches para devorar el asfalto y no precisamente para un conductor inexperto o de poca habilidad y nociones en la conducción. Ex profeso, la marca no incluye ningún tipo de asistencias electrónicas en los frenos y la dirección. Tampoco hay radio, climatizador y el tablero digital de instrumentos entrega los datos básicos para el conductor.

X-Bow GT_Cabina

Sencillo tablero de instrumentos y volante multifunción al estilo F1.

Lo espartano es precisamente para que el piloto no se distraiga ya que el X-Bow no admite errores. Es un auto para pisar el acelerador a fondo, engranar en forma correcta las marchas, saber como y cuando frenar y, por sobre todo, ir absolutamente concentrado. Este automóvil, al igual que un potro salvaje, requiere ser domado.

Veamos sus características técnicas que, sumado a lo dicho anteriormente, permite entender por que hablamos de este deportivo como si fuera un animal fuerte y brioso que debe ser domesticado por el piloto. Imagínense como serán las variantes R y RR del X-Bow.

  • Motor 2.0 TFSI
  • Caja manual de 6 marchas. 
  • Potencia máxima 285 Hp
  • Torque de 420 Nm a 3.200 rpm
  • Velocidad máxima 235 Kms./hr.
  • Aceleración 0 a 100 Kms./hr. en 4,1 segundos
  • Diferencial trasero deslizamiento limitado
  • Discos delanteros 305 mm y 4 pistones
  • Discos trasero de 262 mm y dos pistones
  • Llantas 17″ delanteras
  • Llantas 18″ traseras
  • Chasis 100% de carbono
  • Peso de 847 Kg.
  • Dimensiones 373 x 191 x 120 mm.
  • Consumo de 12,5 Kms./Lt.

Hay que señalar que el motor es del Audi S3 al igual que la caja de cambios, pero ésta fue modificada por los ingenieros de KTM para optimizar su rendimiento. Mientras que Brembo, afamado fabricante italiano, pone su firma en el sistema de frenos.

X-Bow GT_Front

En medio del capó se ve la suspensión en posición tipo F1.

Los invitamos a ver algunos videos que les permitirá sentir, al menos de manera virtual, las sensaciones que es capaz de transmitir este pequeño deportivo, así como revisar el sitio web coches.net, medio digital español que tuvo el privilegio de probar el KTM X-Bow GT. Ellos te pueden dar, de primera fuente, una verdadera impresión de lo que es conducir esta pequeña bestia de asfalto.

Sólo mencionar que es este deportivo de KTM no es para cualquier bolsillo. En España se vende a €72.500, unos US$ 100.000. Un verdadero juguete para adultos que permite escoger entre varios colores, incluido el característico naranjo de la marca, para darle en el gusto incluso al niño más mimado y caprichoso que lo puede y quiera comprar.

 

El X-Bow GT pilotado por Reini Kofler en el Goodwood Festival of Speed 2013:

 

Video con la 7ª fecha del KTM X-Bow Battle en octubre de 2013: