El 29 de febrero de 2012, el australiano Steve Sammartino escribió lo siguiente en su cuenta de Twitter:

Para los que no le pegan al inglés: “Cualquier interesado en invertir 500-1000 dólares en un proyecto que es genial y primero en el mundo, tuiténme. Necesito cerca de 20 participantes…#startup”. Los signos de interrogación llovían, pero 18 meses después, Sammartino, su amigo rumano Raul Oaida y la gente que se puso con dinero, revelaban al mundo que había detrás de esto: un fantástico LEGO Car, construido con más de 500 mil piezas y capaz de circular por las calles a una velocidad de entre 20 y 30 kilómetros por hora, utilizando solo aire como combustible.

Bajo el nombre de Super Awesome Micro Project (SAMP), Sammartino y Oaida recorrieron las calles de Melbourne con el pecho inflado de orgullo, como se puede ver en este video:

Tras la exitosa prueba, XY habló con Sammartino sobre este increíble vehículo.

¿Cómo fue la experiencia del crowdfunding? ¿Sorprendidos con el entusiasmo de la gente?

Fue divertido tener una atmósfera de una comunidad real, sobre todo al no usar canales tradicionales, excepto por mi cuenta de Twitter y mi blog. ¿Sorprendido? Un poco Nunca sabes cómo reaccionara la gente a estos proyectos, por lo que debes sacarlos y descubrirlo.

¿Cómo conociste a Raul y cuán importante fue él para el proyecto?

Él fue el tipo tecnológico clave. Raul fue vital y lo conocí en internet. Este es el tercer proyecto en que trabajamos juntos. Hicimos un transbordador Lego que pusimos en el espacio, una bicleta jet y ahora esto.

El auto LEGO es un hot rod (bólido). ¿Hubo alguna inspiración específica?

Nada específico, solo que los bólidos son geniales. Queríamos que la gente fuera capaz de ver el motor.

Claro, es un motor que funciona con aire, ¿puedes contarnos de que se trata?

No. Es nuestro ingrediente secreto, pero es un simple motor neumático que construimos con piezas de lego.

El SAMP fue construido por Raul, en Rumania, y desde ahí fue trasladado hacia Australia, en un proceso que dañó algunas piezas. Pero el viaje era necesario. “La gente que lo financió es de Australia, así que queríamos lanzarlo con todos ellos acá. Raul también vino para conocer a las personas que lo apoyaron y para grabar el video, cuenta Steve.

¿Puedes describirnos cómo fue la experiencia de manejo?

Bueno, no es el auto más cómodo y no estábamos tratando de batir algún tipo de récord de velocidad, pero es lo que puedes esperar de un auto LEGO.

¿Qué harán ahora con el auto? ¿Cuál es el siguiente paso?

No estamos seguros, pero estamos abiertos a ofertas para mostrarlo, quizás rematarlo. Quién sabe, veremos qué pasa. Tal vez un famoso coleccionista pudiera estar interesado.

fotos: Josh Rowe / Gentileza SAMP