Siempre he seguido con especial atención el desarrollo de la industria automotriz, pero en especial esa tendencia de reinterpretar autos que han sido un hito e incluso casi un fetiche para los consumidores. Ejemplos hay muchos como el Mini Coopper, el Fiat 500, como también varios exponentes de la categoría denominada Muscle Car (autos musculosos). Es precisamente este segmento el escogido por Equus, una filial del gigante asiático Hyundai, para concretar un revival del Mustang GT 390 Fastback del ’68 y que tiene un atractivo adicional: fue el automóvil usado por Steve McQueen en Bullitt. También toma varios elementos del Mustang Shelby Cobra GT 500 Eleanor del ’67, como los faros auxiliares delanteros, los focos traseros, la relojería y algunos elementos más que no sé si el Bass770 se basa en uno o el otro. En rigor diría que es 50 y 50, un poco de ambos.

Mustang_Equus_Bass770 frontal

Me sobran argumentos, aparte de los ya mencionados, para referirme a esta reinterpretación del Ford Mustang GT, pero lo principal es que el Equus Bass770 es el único auto, de tantos otros, que sólo hacen un guiño al pasado con su diseño que se asemeja en un 99,9% al original. Tanto en su carrocería como en su habitáculo, pero con los adelantos tecnológicos que hoy existen.

Comenzando por la carrocería, la firma la fabrica en aluminio y carbono, combinación perfecta para obtener una estructura sólida y robusta, pero a la vez liviana que, consecuentemente, baja sustancialmente el peso del vehículo. Es decir, favorece la performance del motor.

En lo estético resalta cómo el Equus Bass770 es una copia fiel del Mustang GT. Hago hincapié en esto porque es algo que siempre he querido en un auto, que sea idéntico al original y la silueta de ambos (original y replica) me son como dos gotas de agua.

Equus_Bass770_Rear

Entre otros detalles exteriores, los ópticos son los mismos que se usaban en la versión del Mustang de aquellos años, pero con sutiles toques en las luces delanteras y traseras mediante la más avanzada tecnología LED disponible actualmente. Esto no es un asunto meramente estético ya que dicha tecnología es sustancialmente mejor a la hora de iluminar el camino, ser visto por otros vehículos, así como la duración y mantención de los mismos. Por ejemplo, antaño se quemaba la ampolleta y el foco ya no iluminaba. Con luces LED (varios puntos de luz) el que deje de funcionar uno de estos puntos de luz no significa que se carecerá de iluminación. Además del conveniente efecto de poder seguir transitando sin problemas y se evita ser multado por la policía.

En el interior, sucede algo similar: el tablero de instrumentos, las butacas, la palanca de cambios y el volante son fieles replicas del equipamiento de la versión primitiva de 1968. Las ventajas que incorpora la tecnología son marcadores con mejor iluminación y un entretenido juego de colores y profundidades, lo que antes era imposible lograr. Sumemos a lo anterior, conexión USB, pantalla táctil con navegador satelital y DVD incorporado, además de una serie de aditamentos eléctricos (vidrios, espejos, cierre de puertas) que confieren a la cabina una agradable sensación de modernidad y sofisticación. Pero siempre con formas y detalles que nos recuerdan el pasado como la relojería, la radio, los ductos de ventilación y los otros elementos mencionados en este párrafo.

Equus Bass770aAl tratarse de un Muscle Car, lo que esconde bajo el capó es muy importante al momento de evaluar un auto cuyas pretensiones son revivir, en este caso, uno de los Mustang más bestiales que haya producido la Ford, que dichos sea de paso en 2014 cumple 50 años de vida.

Como la inspiración del Equus Bass770 es el Mustang GT, debía contar con un motor que estuviera a la altura del V8 de 6.3 litros cuya potencia era de 320 caballos de fuerza. Para conseguirlo se optó por el mismo que monta el Chevrolet Corvette ZR1, es decir, el LS9 V8 de 6.2 litros que eroga 640 HP y 605 Nm. de torque. Esto hizo que las cifras y prestaciones superen al original e incluso al Bullitt de McQueen (estaba potenciado). Es decir, esta musculosa versión 2014 es capaz de correr aún más rápido que la Ferrari 458 Spider ya que alcanza los 100 Km/hr. en sólo 3,4 segundos.

Equus_Bass770_Side

El motor no lo es todo, más aún cuando el auto derrocha RPMs. Para dominar tanta potencia se requieren frenos potentes, por lo mismo monta un sistema cerámico de carbono que resisten mejor la fatiga producto de las altas temperaturas que condicionan la frenada, obviamente son Brembo. Y como es tanto el poder, estos automóviles son chúcaros por lo cual necesitan una suspensión robusta que, en este caso, opera mediante un mecanismo magnético y amortiguadores regulables electrónicamente. Finalmente la caja de cambios, que se encarga de la sincronía, en súper deportivos lo óptimo es el doble embrague, obviamente el Equus Bass770 también lo incorpora.

Como siempre, la piedra de tope para poder darse el lujo de tener una auto como éste es el precio. Por la módica suma de US$ 250.000 se puede llevar este clásico del pasado con el mismo cuerpo y alma del original, pero con el aura e influjo del siglo XXI.

Un cortometraje cinematográfico, fue la forma ideada para presentar el Equus Bass770:

EQUUS BASS 770 The Movie from Olivier Wicki on Vimeo.

Sobre El Autor

Fanático de las motocicletas, ha tenido gran parte de las tipologías existentes. Se hizo un pequeño garage para guardarlas y esperando por más. Pero no sólo de motos vive el hombre, los autos son su otra pasión. Las camionetas sus preferidas, le permiten trasladar sus motocicletas a las que dedica gran parte de sus horas de ocio y algunas otras ni tan de ocio. El trabajo, que no le fanatiza, es el medio para obtener lo que quiere…más motos, más autos, uno que otro Gadget, etc. Su lema es que hay que trabajar para vivir, pero no vivir para trabajar: la vida es muy corta.