Es un mundo donde se piensa en la producción en masas, en ensamblajes autómatas, de vez en cuando vale sustraerse y admirar la magia de lo hecho a mano. Son otros tiempos, otras velocidades, pero los resultados siempre dejan un sabor especial, un sabor mágico y un sabor más significativo y perdurable.

Hace 10 años, la American Design and Master-Craft Initiative (ADMCI) comisionó al ilustre diseñador JT Nesbitt, famoso por su trabajo con Confederate, una nueva mirada en el mundo de las motocicletas. Tras ocho años en el papel y dos de producción, el resultado es magnífico: la Bienville Legacy.

Bienville Legacy

El primer golpe de seducción, como suele suceder, es externo. Su diseño y manufactura es el logro de un artesano sumamente calificado. Cada pieza destila el amor y la nobleza del trabajo a mano.

Al entrar al terreno pieza a pieza hay muchos elementos únicos. Pero si hay que elegir uno para destacar es lo conseguido en términos de suspensión. La Bienville Legacy utiliza una única hoja de fibra de carbono, que va desde el frente a la zona posterior para cumplir la función requerida. El ahorro de material y el uso de uno que brilla por su liviandad, hacen que esta motocicleta sea ultra light: apenas 180 kilos, más un estanque de combustible de 15 litros.

Bienville Legacy 02

Su motor es un Motus MV4R que naturalmente entrega 185 HP. Sin embargo, existe una versión con supercargador que entrega 300 HP.

La Bienville Legacy no tiene precio de etiqueta, pero por todo lo involucrado en un trabajo a mano, suponemos que no se venderá al 2×1 o con descuentos de temporada. Si quieres más información, visita su sitio web.