Ser motociclista no es fácil. Por cuestiones de diseño de la moto misma, siempre están más expuestos a los riesgos que puede haber en el camino. En ese sentido, una dosis extra de seguridad siempre es bienvenida.

Al menos esa es la idea detrás de Brake Free, una luz de freno LED que se instala en la parte trasera de los cascos.

Si bien la luz de freno que traen las motocicletas funciona bien, muchas veces se encuentra bajo el campo de visión de los conductores que la anteceden. El casco, en cambio, es paralelo al volante de un automóvil, otorgando una chance de mayor visibilidad.

El Brake Free se instala en los cascos a través de un magneto y se activa con un giroscopio que detecta distintas formas de frenada para alertar a otros conductores. Su batería dura 8 horas (se recarga a través de un cable USB) y es resistente a distintas condiciones climáticas.

Actualmente, el Brak Free está en una campaña de recolección de fondos en el sitio Indiegogo. Su precio es USD 119.