Subirse a una moto de tres ruedas es algo singular, pero hacerlo en la nueva Can·Am Spyder F3 S – la más deportiva de esta línea- es una experiencia que envuelve los sentidos. Ser testigo de su diseño, aferrar tus manos al manillar y oír el ronroneo de su motor es sencillamente provocador.

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Si a esto agregamos su nivel de tecnología y su performance, nos encontramos con que la Can·Am Spyder F3 S es un espécimen que reúne lo mejor de dos mundos: las motos y los autos deportivos. De hecho, tras manejarla no pudimos evitar compararla con un Porsche 911.

DISEÑO

La nueva Can·Am Spyder F3 S tiene cambios radicales con relación al modelo anterior, es como ir a ver a un familiar que se ha sometido a una cirugía plástica extrema: lo reconoces, pero ya no es la misma persona, sino que una mucho más guapa. Eso lo confirma el alto número de casos de torticolis registrados durante nuestra prueba de manejo.

La moto luce más robusta, con un rostro amenazante y que intimida, como si tuvieras frente a un tiburón blanco. Su desplazamiento, por cierto, también imita al gran escualo que reina en los mares, entregando potencia, fuerza y agilidad.

La luces LED diurnas, sobre los tapabarros, además le dan un look futurista. Hablando de luces, los ópticos delanteros son para admirar. Luz de posición en dos focos redondos (sello de las Can·Am), y luces altas en forma rectangular, que asemejan a un ceño fruncido. Eso, junto a la grilla de grandes dimensiones refuerzan la idea de un depredador del asfalto.

MECÁNICA Y PERFORMANCE

Además de los cambios cosméticos, es fundamental mencionar la selección del motor: se usó el Rotax de 1.330cc., el mismo que montan las versiones más potentes de la gama Spyder. Lo primero antes de ponerse en marcha (ojo con la llave, es con chip), es oír el sonido del motor. Un momento único.

Este motor es generoso en potencia y torque, que se traduce en:

  • Potencia: 115 hp @ 7.500 rpm
  • Torque: 130 Nm @ 5.000 rpm
  • Velocidad máxima de 200 km/h
  • Aceleración de 0 a 100 en 4,7 segundos

Para acoplar el motor a la tracción (rueda trasera) la Spyder cuenta con una transmisión semi-automática del tipo Tiptronic y se manipula con dos palancas ubicadas en la empuñadura izquierda (estilo paddle-shift). Con la palanca frontal (+) se suben marchas y con la otra se bajan. Sin embargo, basta con frenar y la acción de rebajar cambios se hace de manera automática y muy precisa.

La reversa es un botón grande que se opera con el pulgar al mismo tiempo que se oprime la palanca que disminuye las marchas. Quizás el único pero es el engrane en primera, con el acostumbrado “clac” de las motos, pero el resto de marchas pasan como el agua entre los dedos, una seda.

SENSACIONES

Lo primero que se nota al montar la nueva Can·Am Spyder F3 S es el cambio de postura, al más puro estilo de una moto custom-cruiser. Se va más erguido y levemente más reposado. Pero si alguien quiere obtener un calce más perfecto aún, la moto estará esperando al cliente para que se la pruebe y la ajuste a su medida: permite modificar la ubicación de los pedales y el manillar a su gusto.

Ya en modo conducción, la Spyder F3 S comienza a mostrar lo que tiene y de lo que es capaz y, de paso, desmitifica la idea de que las motos de tres ruedas son inestables o peligrosas. Cuando hay una situación de emergencia, por ejemplo una curva en que la moto sale de la trayectoria, toda la electrónica de la Spyder F3 S se vuelca sobre el conductor: control de tracción y estabilidad, más la activación del ABS y el sistema anti-deslizamiento, evitando la posibilidad de un accidente. Sin embargo, la sensación que provoca es algo brusca y la primera vez desconcierta. Luego se comprende y uno actúa conjuntamente con la Spyder.

Como es una prueba de manejo y hay que ser objetivo, se debe evaluar lo bueno, lo malo y lo feo del producto. En la Spyder cuesta encontrar los defectos, no así las virtudes.

De mañosos, nada más, sugerimos corregir la ubicación de los espejos. En la posición que están, al maniobrar el manillar, hay un ángulo en que este se cruza y se produce un punto ciego, delicado cuando se retrocede. Recuerden, estas motos tienen reserva.

Al llevar un pasajero, también pudimos advertir lo que se experimenta en la segunda plaza de la Spyder F3 S. Si bien es un generoso y mullido asiento, la posición de las manillas obliga al acompañante a realizar un esfuerzo por mantenerse en su posición. El pasajero de la ocasión clamó porque el respaldo sea incluido desde la fábrica y no como accesorio opcional.

Volviendo a las virtudes, y para redondear, la sensación de seguridad es tremenda. Aparte de todas las asistencias electrónicas que incluye la moto se incluye una serie de sistemas que evitan los errores comunes. Para resumirlo en pocas palabras, todas las indicaciones para encender y partir, como también en la ruta, son señaladas con mensajes y testigos, en el panel de instrumentos. Prácticamente no hay nada al azar y que no opere con electrónica.

Lo mejor

  • Pisaderas conductor y acompañante
  • Transmisión tiptronic
  • Elasticidad del motor

A mejorar

  • Corregir ubicación de los espejos
  • Incorporar respaldo pasajero de fábrica
  • Agregar puños en las asas del pasajero para mayor sujeción

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Precio

La Can·Am Spyder F3 S tiene un valor de CL$ 21.200.000. Pero no se desanimen, también pueden acceder a una Spyder desde CL$ 14.800.000 (Spyder RS M/T).

Si tienes más preguntas, visita el sitio oficial de la Spyder F3 S

Preparámos un video para que disfruten la Spyder F3 S:

Música: AudioJungle (http://audiojungle.net)