La gama 2018 de Harley-Davidson ha mutado con varios cambios en sus modelos, siendo para nosotros los más notables los recibidos por las Fat Custom. Nos referimos específicamente a la Fat Bob y a la Fat Boy.

Si bien la esencia y el espíritu de la marca se mantiene, se han comenzado a modernizar las motos con más componentes contemporáneos, tales como luces LED para su faros frontales o acabados que reemplazan el clásico cromado o el negro mate característico de las dark custom.

HARLEY-DAVIDSON FAT BOB

La custom Fat Bob es la Harley-Davidson en la cual encontramos más variaciones con respecto a la generación anterior. Sin dudas, la moto cautivará a todos los seguidores que quieren abrazar con piernas y brazos la leyenda de la marca, así como a nuevos fanáticos.

Entre las modificaciones se cuenta el reemplazo de sus faros delanteros clásicos por unos más rectangulares e iluminación LED. Con este simple cambio, la moto llega con un rostro completamente renovado.

También es tremendamente notorio el cambio en su sistema de escapes, cuya forma y combinación de colores da a la Fat Bob 2018 un look más moderno y menos tradicional. A esto se le suma el nuevo filtro de aire y pulgadas cúbicas del motor (107 o 114) que, a parte de aumentar su performance, acentúan aún más su innovadora apariencia.

Otros cambios estéticos y mecánicos están en su nueva horquilla invertida, sus discos de freno, y una suspensión trasera mono amortiguador con ajuste en varios niveles. Esto último es algo poco frecuente en una Harley-Davidson, ya que suelen tener el antiguo sistema de doble amortiguación.

Definitivamente la nueva Fat Bob 2018 es una moto que provoca un abrupto corte en lo que había entregado Harley-Davidson hasta ahora con este modelo. Tal vez a los más puristas pueda no convencerles, pero nosotros -que somos menos fundamentalistas-  consideramos que esta Fat Custom experimentó una cirugía que terminará por seducir incluso a los harlistas más renuentes a los cambios.

HARLEY-DAVIDSON FAT BOY

Si hay una moto ícono dentro de la gama Fat Custom, esa es la Fat Boy. El modelo es el que muchos fanáticos quisieran tener o mencionar en sus conversaciones para  impresionar con sus conocimientos sobre Harley-Davidson.

Para algunos, modernizar este clásico de Harley-Davidson puede ser un sacrilegio, pero la verdad es que los muchachos de Milwaukee hicieron cambios muy sutiles, los cuales simplemente refrescaron la imagen preservando su impronta.

Nuevamente, el faro delantero fue objeto de modificaciones. De hecho, se utilizó un diseño inspirado en antiguas motos alemanas, como la MZ Trophy (Zundapp-DKW), pero con iluminación LED.

Las llantas también fueron renovadas, con un diseño lenticular que las embellece y que conservan el inconfundible esquema sin rayos que impuso Harley-Davidson con este emblemática motocicleta.

Para darle un aspecto algo más sport, e igualmente moderno, se le colocó un nuevo tapabarro trasero recortado, el cual deja más libre el neumático trasero (240 mm. de ancho) para que luzca mejor. Con esto, la Fat Custom se torna aún más robusta e imponente de lo que ya es.

El sistema de escapes se mantuvo prácticamente igual, pero si cambió el diseño del filtro de aire con dos formas, según se trate del motor de 107 o 114 pulgadas. Igual como se hizo con la Fat Bob.

Finalmente se utilizó el mismo sistema de suspensión trasera con ajuste y monoamortiguador.