Que me coman los pescados, pero qué pedazo de moto acaban de lanzar a la calle los muchachos de Triumph. Los británicos siguen la estela de la reinterpretar el espíritu de pasadas décadas y se despacharon una Bobber de ensueño, una que apela directamente a la nostalgia y que luce, genuinamente, como una motocicleta salida de fábrica en la década de 1940.

Con ustedes, la Triumph Bonneville Bobber.

int_01Sin dudas, ese afán vintage y de lucir como un espécimen manufacturado en la época a la que tributa, y no como un troquel con espíritu de centro comercial, como suelen lucir las pléyades de artículos que por estos días distintas marcas producen facturando con cargo a la nostalgia, es su principal virtud.

El aspecto crudo de esta Bonneville Bobber declara con la frente en alto que menos es más, frase que es el santo y seña de esta clase de motos. Esta Bobber es a las dos ruedas lo que Muddy Waters a la música.

int_03Ok, el amor a los fierros no tiene sentido, porque básicamente es un afecto no correspondido, pero esta moto sí que pone a prueba dicha máxima. La limpieza de sus líneas y lo rudo de su estilo cautivan de entrada.

int_02Su asiento bajo y unipersonal (como reza la ley del motero) es espartano y oculta a la vista la suspensión, pues la moto prescinde de amortiguadores cromados a los costados del asiento y bajo éste oculta un discreto shock.

El mérito de lucir vieja sin serlo requiere sutileza. La moto parece ser poco más que un motor instalado sobre dos ruedas y un bastidor, sin embargo, cuenta con toda la tecnología que por estos días caracteriza a los modelos fabricados por Triumph.

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Esta Bobber equipa el conocido T120 con dos cilindros en paralelo y refrigeración líquida, de 1.200 cc., el cual entrega 80 caballos de fuerza y 105 Nm de par, con sistema de acelerador electrónico.  El velocímetro, como es casi estándar en estos días, incluye una pantalla que despliega información sobre diversos sistemas de la moto. A juzgar por las fotos, su ubicación es discreta y no rompe la línea de la moto. Además conserva el uso de la aguja como indicador.

Para mirarla con más atención, te dejamos con un video de la Triumph Bonneville Bobber