El día en que puedes hablar por celular, mandar mensajes WhatsApp o sacar fotos para el Instagram sin tener que preocuparte del volante de tu auto está cerca. Será el mismo día en que no será necesario dejar las llaves a un lado para manejar, pese a haber tomado unas copas de más.

¿Por qué?

Porque Google trabaja incansablemente en el desarrollo de un vehículo que se conduce totalmente solo. El Google Self-Driving Car Project avanza al punto de que esta semana la compañía permitió probar sus avances a ciudadanos de todo tipo, aunque haciendo hincapié en adultos mayores y personas con discapacidad física (ceguera).

El resultado se ve en este video:

Google trabaja con prototipos simples y pequeños. Su diseño, coherente al objetivo, es minimalista al extremo: una cabina compacta y disponible para dos pasajeros, sin necesidad de elementos como un volante, pedales o caja de cambio. Básicamente porque no los necesita. Toda la confianza esta depositada en su software y sus sensores.

El vehículo alcanza los 40 kilómetros por hora y hacia el final del verano deberían haber entre 100 y 200 autos para seguir trabajando en su desarrollo. No es claro si Google entrará al mercado como marca propia o pondrá la tecnología disponible a los diferentes actores de la industria automotriz. Lo que sí es cierto es que no habrá vehículos disponibles para el cliente al menos hasta 2016.

“Estoy emocionado en torno a cómo podemos cambiar el transporte”, afirmó el martes el CEO, Sergey Brin.