Hace un par de semanas, Rovio lanzó Angry Birds 2.

Si eres familiar con la aplicación/videojuego para smartphones sabrás que no es el segundo título de la saga. La lista incluye la versión Seasons, Rio, Space, Friends, Slingshot Stella, guiños a Star Wars, Transformers y unos cuantos spin-offs más. Sin embargo, Angry Birds 2, en muchas formas, se siente como la segunda entrega de la serie, una secuela que vuelve a los orígenes del juego que cambió la entretención móvil con su aparición, el año 2009.

¿Qué tal es? Puedes averiguarlo descargándolo en Google Play o en la App Store (gratis, en ambos).

Angry Birds 2 screenshot_choose your bird

De acuerdo a nuestra experiencia, lo mejor del juego es sin duda ese regreso a lo básico. La palabra básico no es muy efusiva, no obstante, esa es la clave del éxito en Angry Birds. Aquí, el concepto es simple: lanzar pájaros de distintos colores, con una honda, para derribar malvados cerdos.

El grupo es el de siempre, Red (rojo), Chuck (amarillo), la explosiva Matilda y la aparición especial de un ave plateada. Uno puede elegir el orden de lanzamiento, acorde a una estrategia, y también se puede recurrir a hechizos especiales como patos voladores. Dependiendo del nivel de destrucción logrado uno puede conseguir un ave extra, muy útil en escenarios dobles.

Angry Birds 2 screenshot_defeat boss piggies

Después de haber avanzado hasta el nivel 15, una sorpresa, tiene que ver con batallas contra “big bosses”, como en los juegos arcade de los 80. Son más poderosos y difíciles de vencer, por lo que es necesario establecer una táctica de ataque efectiva y destructiva para seguir avanzando en Piggy Island. Llegando a la etapa 25, Angry Birds 2 ofrece desbloquear el modo arena, en que uno puede desafiar a otros jugadores.

¿Lo malo? El lado freemium del juego. El juego se puede disfrutar mucho de manera gratuita, pero claramente existe una tendencia que busca incentivar el uso de tu tarjeta de crédito para comprar gemas (que entregan aves o hechizos extra) y vidas extra, tal como ocurre en Candy Crush. Los recordatorios son un poco invasivos, pero no es peor que un viaje en el Metro en el horario punta.

En la raya para la suma: con un poco de paciencia, Angry Bird 2 entrega grandes cantidades de diversión.