Homo sapiens sapiens, el fin está cada vez más cerca. Quizás sea culpa de un gobernante egomaníaco, el calentamiento global o el ascenso de los robots. Cualquiera de las tres parece una opción más que posible, pero hoy aquí nos quedamos con la última.

Porque nos convence y porque sin ella no tendríamos una excusa para este post.

Todo esto tiene que ver con un robot de nombre Atlas desarrollado por la empresa Boston Dynamics. Hace cuatro años, les hablamos del cuando estaba en versión prototipo, advirtiéndoles de su vocación Terminator. Hoy, el panorama es mucho más desalentador.

La tecnología avanza y eso significa nuevos desarrollos para Atlas, que si bien luce más amigable que su antecesor, puede hacer cosas que ni siquiera un humano promedio puede. Por ejemplo: el robot es capaz de dar saltos mortales hacia atrás.

¡Santísima madre de Jesús!

Imaginen un escenario de hombres vs. robots, tratando de escapar de uno de estos. Cero chances.

Menos al considerar lo suave de sus movimientos o el hecho de que Boston Dynamics tiene una serie de robots listos para ayudar al mundo iniciar una cacería humana. Basta mirar a WildCat, una máquina inspirada en un guepardo  y que corre a velocidades de 32 km/h.

O Spot, un robot perro capaz de resistir patadas y recorrer cualquier terreno.

El sonido de sus pasos son el sonido de tus pesadillas.