Sería la pesadilla de Krist Novoselić (Nirvana) y John Entwistle (The Who). Porque aunque le dieran y dieran golpes contra el piso, contra los amplificadores o contra su propia cabeza (hola Krist), sería casi imposible destruirlo.

El mundo de las 4 cuerdas ha debido presenciar una verdadera revolución. La noble madera, incluso el plástico, ya no son los únicos materiales con los que se puede construir un bajo. Hoy el avance tecnológico nos permite disfrutar del Stash Stainless Bass: una guitarra-bajo hecha completamente con acero inoxidable.

Sabemos lo que piensas: debe haber algunas piezas plásticas por ahí metidas. No señor. Probablemente el conector donde debes poner el cable puede tener algunos componentes aislantes, pero el resto de este particular e innovador instrumento está hecho solo con acero cepillado, como lo muestra esta galería de fotos:

El instrumento tiene cápsulas a la medida con 5 imanes Alnico, tiene una escala larga (34 pulgadas, 24 trastes), un cuello de acero inoxidable con forma de tubo de 38 milímetros de diámetro, trastes planos con bordes redondeados y dos potenciómetros para controlar el volumen y tono del instrumento.

Para los incrédulos, la compañía dejó una serie de videos que muestran la versatilidad del instrumento para tocar con diferentes técnicas: slap (clásico sonido del funky), tapping, entre otras. Los resultados son sorprendentes y deberían serlo: estamos frente a un instrumento que puedes comprar por US$3.000.