El futuro es hoy. La frase parece más válida que nunca al ver el O-R3, un avanzado robot de vigilancia desarrollado por la firma de tecnología Otsaw Digital para cautelar el perímetro de instalaciones. ¿Su gracia? Es un combo 2×1, compuesto por un vehículo y un dron.

La idea es la siguiente:

A cargo de la vigilancia primaria está un pequeño automóvil eléctrico de conducción autónoma, equipado con múltiples sensores y cámaras para percibir el entorno. En caso de detectar a un intruso que huya saltando la reja o una situación de peligro al otro lado de la barda, el vehículo lanza un dron para monitorear la situación desde el aire.

El dron puede seguir objetivos hasta una distancia de 100 metros.

¿Novedoso? El O-R3 cuenta con sensores de movimiento y tecnología de reconocimiento facial. Los datos recogidos por el robot son procesados con algoritmos específicos que le permiten discriminar lo que constituye riesgo. De este modo puede obviar a personal y vehículos autorizados para estar en las instalaciones. Las alertas de seguridad llegan a un centro de control donde personal humano puede tomar el control del O-R3 si lo estima necesario.

La tecnología es cara. La empresa no indicó si el O-R3 estará a la venta, pero si anunció que puede ser arrendado por USD 10.000 mensuales.

Para el final te dejamos un video con una idea de las capacidades detrás de un robot.