China tiene mala fama ambiental por el smog que se acumula en ciudades como Beijing. Sin embargo, poco a poco, el país ha ido corrigiendo el rumbo, transformándose en la voz principal de las energías renovables.

Un ejemplo claro y didáctico de este esfuerzo es la empresa Datong, la cual acaba de presentar una planta solar con forma de panda en la provincia de Shanxi.

La grilla será construida con dos tipos diferentes de paneles, dispuestos por color para dar la forma del animal.

El proyecto -llamado Panda Green Energy- claramente tiene un objetivo estético, pero también uno funcional y educativo. De hecho, cuando la planta sea completada, producirá unos 100 megawatts de energía limpia, lo que es suficiente para dar energía a 16.400 casas.

Además, de aquí a 25 años, la instalación debiera eliminar 2,74 millones de toneladas de emisiones de carbono. Algo que los pandas reales sabrán agradecer.

Finalmente, su amistosa forma también ha sido concebida como un centro de actividades para niños y jóvenes, cuyo objetivo será crear conciencia en torno a la energía sustentable desde una edad temprana.