Si uno se encontrara con Forpheus, una robot con forma de araña extraterrestre, en medio de un sueño, seguramente pensarías que estás en una pesadilla. Si te encontrarás a Forpheus al otro lado de una mesa de ping pong, probablemente creerías que vino para aniquilarte.

Afortunadamente, la realidad es otra. Esta máquina ha sido desarrollada por la empresa japonesa Omron con el simple objetivo de mejorar tu apestoso nivel en el tenis de mesa.

Qué linda es la ciencia, ¿no?

Con una gran batería de sensores y cámaras, Forpheus es capaz de analizar los movimientos y calidad de juego de su oponente humano, generando un paleteo que se adapta a este. Su idea es ir generando confianza en cada golpe, a medidas que vas mejorando. Si fallas un tiro, en vez de gritarte, te motiva a seguir intentándolo con señales que aparecen en la pantalla que hace de red.

El ping pong, por cierto, es una excusa de Omron. La empresa en realidad trabaja en diversos proyectos de inteligencia artificial que buscan crear un ecosistema en que hombre y máquina puedan vivir de manera armónica.

Y más les vale, porque nadie querría tener a Forpheus como enemigo.